Gira por Australia, La facultad de veterinaria un modelo a seguir
De la producción primaria a la comercialización y la formación de profesionales Organización y sinergia en la cadena de la carne australiana El productor Pedro Nazar, miembro de Aacrea, comparte sus impresiones tras recorrer un feed lot, una facultad de veterinaria y un mercado concentrador de hacienda en Australia
Los japoneses han desarrollado emprendimientos ganaderos importantes en Oceanía para abastecer su consumo interno de carnes rojas. Pedro Nazar, miembro de la comisión directiva de Aacrea, visitó uno de ellos y, además, participó de la Conferencia de las Cinco Naciones. A su regreso, compartió sus impresiones con LA NACION. Durante su estadía en distintas localidades de la provincia de NSW (New South Wales), en el sudeste de Australia, también conoció una facultad de veterinaria con innovadoras formas de convocar y capacitar a los estudiantes, y se interiorizó acerca de las características de la cadena cárnica australiana, que ha desarrollado una organización envidiable, sobre la base del entendimiento de todos los sectores, unido a una sólida sinergia con los organismos del gobierno australiano.
En todos los detalles
Según relató Nazar, Rochdale Beef Limited es un feed lot que pertenece, principalmente, a dos compañías japonesas y faena el total de lo producido con destino a ese país. Opera con 45.000-50.000 cabezas propias, mayoritariamente Aberdeen Angus.
Está ubicado en Rochadle, en la provincia de New South Wales, y la región fue elegida por su presencia mayoritaria de razas británicas, así como la cercanía de dos pueblos cercanos donde vive el personal.
La firma tiene pocos empleados propios, pero genera unos 550 puestos de trabajo directo.
El lugar también fue especialmente elegido para construir las instalaciones según normas de control ambiental. Está ubicado sobre ambos lados de un valle, cuyas pendientes contribuyen al manejo de los efluentes, que se usan después para riego. Se controlan las emisiones de polvo y los olores desagradables. Al ingresar, la hacienda se vacuna contra carbunclo y se pesa. Esto último se repite sólo al salir, sin controles intermedios "porque son innecesarios, suponen un costo y una molestia para los animales", dijeron los responsables del feed lot.
En verano despliegan tejidos media sombra y todos los días del año los corrales son recorridos por peones a caballo para apartar a los animales enfermos.
Los novillos entran con 400-450 kilos y salen con 800, aunque el peso de faena varía según las especificaciones de cada negocio. Las estadías duran entre 60 y 240 días y los engordes alcanzan entre 0,8 y 1,2 kilo por día.
La trazabilidad depende del producto y de los requerimientos de cada comprador. Al costado del feed lot tienen una planta de fabricación de alimento de tamaño mediano, que se maneja con el sistema asiático de stocks mínimos. Para formular la ración, usan residuos como cáscara de almendras, de la elaboración de jugos cítricos, etcétera, que van mezclando con otros ingredientes.
El silaje de maíz es la base y puede ser propio, con riego, o comprado a los vecinos. También usan mezclas de 70% de cebada con trigo, para que éste no engorde demasiado a los animales. Los novillos son alimentados cuatro veces por día, con camiones distribuidores que circulan sobre caminos asfaltados.
La empresa cuenta también con una planta frigorífica que faena 400 cabezas propias y de terceros por día. El guano extraído de los corrales es refinado y embolsado para vender como abono. Nada queda pendiente en el planteo del negocio.
Carrera a medida
Durante el viaje, en Wagga Wagga, no muy lejos de Canberra, el productor visitó la Charles Stuart University Veterinary Science School. Esa casa de altos estudios surgió debido a la gran escasez de veterinarios en Australia, especialmente los que atienden a animales grandes. Frente a esa necesidad, resolvieron reducir el alto nivel de notas del colegio secundario requerido históricamente para ingresar a las facultades. A cambio, agregaron entrevistas personales en las cuales se busca conocer los intereses del candidato: si ha tenido relación con la producción y, especialmente, su vocación por vivir y trabajar en áreas rurales.
"La conducta y experiencias del pasado predicen las futuras", indican en la universidad. Algunas de estas entrevistas las realizan veterinarios rurales allegados a la facultad. En 2006 tuvieron 350 solicitudes de ingreso y admitieron a 54 alumnos, de los cuales el 65% fueron mujeres.
El costo de esta educación es de US$ 28.000 por año que, con un importante subsidio, se reducen a US$ 9500. Para cada alumno debe agregarse el costo del alojamiento, estimado en otros US$ 6000 por año.
La carrera dura seis años y pone énfasis en la atención de grandes animales. Se desarrollan temprano las prácticas de trabajo en manga, orientadas a la ayuda a profesionales. Desde el primer año se priorizan contenidos relacionados con la economía de la empresa agropecuaria y del productor, ya que debe resultar rentable llamar a los profesionales para solucionar los problemas de un rodeo.
También se entrena a los futuros técnicos en la comunicación con el cliente.
Desde el primer año realizan actividades con actores profesionales que representan distintas circunstancias. Esto se hace en un aula especial que se observa a través de un vidrio espejado. La actividad es grabada y luego proyectada en el aula, lo que permite evaluar, con el resto de los alumnos, los distintos incidentes de la entrevista. Esta práctica fue copiada de las facultades de medicina. Otra innovación es la enseñanza basada en problemas.
Esta estrategia evita que el alargamiento de la carrera a seis años produzca un aburrimiento de los alumnos hacia el final. También instituye un currículo que lleva a los alumnos a ser competentes en la solución de problemas, a tener la actitud de estudiarlos como método y a equiparlos con una buena base desde su graduación.
La gremial ganadera (el Cattle Council) está involucrada en todo esto, así como importantes industrias farmacéuticas. También cabañas, ganaderos locales y vinculados han hecho donaciones en animales. El gobierno federal ha comprometido un fondo de tres millones de dólares para 2008 y 2009, que dedicarán a instalaciones y laboratorios de clínica.
Feria modelo
El Central West Livestock Exchange es una feria especial australiana concentradora de vacunos, que fue creada por el Condado de Forbes, en cumplimiento de los requerimientos ambientales y de bienestar animal. Es un tinglado con todos los bretes y mangas hechos con tubos metálicos galvanizados.
Los animales tienen aserrín en el piso de los corrales y son manejados por personal a pie con banderas. Los toros están todos en bretes individuales. Allí, los animales son manejados por personal de a pie con banderas.
El productor Pedro Nazar asistió al remate, junto con unas cuantas parejas de productores muy afligidos por la brutal sequía que afectó al país el año pasado. La hacienda, si bien con gordura aceptable, esos días había sufrido un desplome del 20-30 % en su precio. Las ventas totales de septiembre de 2006 fueron 80% superiores a las del año anterior, con una caída del 15% en el precio en ese mes.
Fuente: La Nación
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