Hacer un kilo de carne vacuna a corral cuesta $2.78
El sector ganadero hoy está trabajando sin rentabilidad" - Quien así lo asegura es el productor ganadero Horacio Rosetti, dando detalles: hacer un kilo de carne a corral cuesta 2,78 pesos.
El deterioro del sector comenzó a partir de los controles de precios, provocando que se comenzara a liquidar hembras, de las cuales la mitad estaban preñadas. Entonces se pregunta ¿cuando no tengamos qué faenar, importaremos carne de Brasil y Paraguay?, entonces deberemos pagar los precios internacionales.
Entrevista de Horacio Garetto
Atento a los chispazos en Palermo entre el Gobierno nacional y la Sociedad Rural Argentina que acapararon titulares de los medios y electrizaron las audiencias políticas, nos pareció interesante consultar el parecer de un importante y comprometido productor ganadero de nuestra región, el ingeniero Horacio Rosetti, para que realice un análisis de la situación. Fue así que nos dijo lo siguiente:
-¿Se siente representado por el discurso del presidente de la Sociedad Rural Argentina? -Creo que la dirigencia, con todas sus entidades, ha llegado un poco tarde con este discurso crítico hacia el Gobierno y las acciones que se llevaron a cabo como protesta no fueron efectivas indudablemente. Esto ha producido un daño que en los tiempos biológicos tardaremos un tiempo largo en reparar, si es que existe voluntad política para repararlo, yo tengo mis dudas. Particularmente no me siento identificado con la dirigencia actual de ninguna de las entidades que dicen representar al sector ya que en el momento en que debieron actuar no lo hicieron con la fuerza y decisión con que deberían haberlo hecho. No habrán tenido el coraje suficiente o la visión necesaria para ver lo que pasaría dos años después de que el Gobierno tomara la decisión política de intervenir el mercado de la carne en todos sus niveles con las consecuencias negativas que esto va a seguir acarreando al país, a la sociedad y por supuesto al sector de la producción, ya que esto recién comienza y de no tomarse medidas urgentes en el futuro las consecuencias serán irreparables.
-¿Le parece que un sentimiento parecido, de no verse representado por el tenor de ese discurso, es el que tendría el grueso de los productores ganaderos, al menos de esta región? -Pienso que no pasa por un discurso, sino de la visualización de un problema que de no enfrentarlo con la decisión que corresponde luego será mas difícil repararlo. Se debería llamar a una mesa de concertación ¡ya! entre las partes involucradas, llámese gobierno, industria o producción, para que cada una de las partes plantee sus problemas y de acuerdo a eso poder dar pautas y políticas a largo plazo para poner nuevamente a la ganadería en marcha. No hay propuestas ni políticas viables, todo queda en enunciados que después van a parar al escritorio de algún funcionario.
-¿Le parece que a la dirigencia rural le está faltando visión política que le permita ver la necesidad de armonizar con el resto de la sociedad?, Y que, además, ¿si se focalizan maníaca y monotemáticamente en el asunto de las retenciones y las prohibiciones de exportar, como si sólo en eso consistiera y se agotara la problemática agropecuaria, pues sabotean las posibilidades de entendimiento con la dirigencia nacional con la de consensuar un plan ganadero que armonice los problemas de todos?
-Las retenciones son nefastas para el crecimiento de un sector, en el caso de nuestro país ayuda a que no explote socialmente, ya que el aporte al Tesoro nacional es una cifra mas que interesante para cualquier ministro de Economía, y también para que el país crezca y se desarrolle, por supuesto que nadie nunca agradeció esto al sector agropecuario. En cuanto a la prohibición de exportar más cantidad de carne, me parece una medida fuera de toda lógica razonable ya que se hubiera podido seguir exportando y mantener un nivel de precios en el mercado interno que no complicara el índice inflacionario, esto queda demostrado en la actualidad donde vale más un kilogramo de lechuga, achicoria, pimiento, o lo que se le ocurra, que la carne en sus cortes populares o de menor valor. Usted hable con la gente que vive de un salario y verá que para comer lo que más consumen es carne vacuna ya que es el alimento más barato. Entonces deberíamos plantearnos otras cosas para solucionar estos problemas, desde la producción hacia arriba para delinear entre todos políticas para aumentar la producción y que sean sustentables en los tiempos biológicos y no en el tiempo del político de turno.
-En el marco de la pregunta anterior ¿qué nivel de trascendencia le adjudica a pasar de un sistema de comercialización por medias reses a otro por cortes?
-El sistema por cortes haría mucho más eficiente y transparente el sistema de comercialización de carnes, ya que de esta forma habría un premio para el que produce calidad, ya que un animal con ciertos niveles de mejoramiento genético, alimenticio, etc, hace que en la despostada se obtengan más kilogramos de carne por mayor rendimiento de masa muscular y menos cantidad de hueso en proporción. Esto sería para el frigorífico un costo menor por cada kilogramo de carne que tenga que procesar y esto podría compartirlo con el ganadero que se esfuerce en producir animales de mayor calidad y así obtener un mayor margen de utilidad, ya que podría ingresar a mercados diferentes y más selectivos que pagarían más precio y así mejorar la rentabilidad a dos puntas, para poner un ejemplo. Además, esto acarrearía una disminución en el precio de los cortes populares, lo que beneficiaría a las personas de menores recursos, que es lo que se dice que se busca, pero en realidad lo que se logra con las políticas actuales de control es que los que poseen mayor poder adquisitivo puedan comer cortes que en el mundo valen 5 ó 6 veces mas, o sea que es un subsidio a los ricos, ni más ni menos. Estos cortes caros son los que se deberían exportar para poder balancear los precios de los cortes populares y así colaborar nuestro sector con la sociedad para que pueda vivir mejor.
-¿Podría explicar cómo es que con la actual política, involuntariamente, se termina subsidiando al consumidor rico, que es quien sí puede pagar un kilo de lomo 18 pesos?
-En Estados Unidos un kilo de carne de calidad cuesta 24 dólares, en Europa pisa los 35-40 dólares y en Japón 80 dólares, en Argentina un lomo lo consigue por 5 ó 6 dólares el kilo, yo digo si exportamos estos cortes que valen mucho en el exterior y con eso podemos vender a precio de costo los cortes populares para abastecer el mercado interno, estaríamos comenzando a vislumbrar algo de luz al final del túnel de la problemática ganadera. Lógicamente la industria frigorífica sigue exportando al ritmo de 500 mil toneladas anuales, a precios internacionales muy altos, con una alta rentabilidad que no llega, que no se traslada en nada al que produce. Me parece que correspondería que se compartiera este buen momento.
-¿Podría caracterizar la rentabilidad del productor? Es decir, del ganadero en particular, porque pretendemos centralizar todo en el productor cárnico, no en el agro en general.
-Los números en el sector ganadero se deterioran a partir de los controles de precios. En el mercado internacional no han parado de subir a partir de la disposición de limitar las exportaciones, este aumento de rentabilidad en la industria frigorífica no fue trasladado al productor, todo lo contrario, esto generó una sobreoferta en el mercado interno de carne lo que hizo que los precios se desplomaran. Esto provocó, además, que se comenzaran a liquidar hembras, y lo más triste de todo es que entre un 50 y 60 por ciento de las hembras que se faenaron en los últimos meses, estaban preñadas, esto repercutirá en un futuro provocando algún tipo de problema, seguramente, me refiero a un aumento de precios por escasez de producto. En síntesis, los números hoy no cierran y, para citar un ejemplo, para hacer un kilo de carne en un encierre a corral o feetlot nos cuesta 2,78 pesos de alimentos, sales, grano, etc. y los pequeños productores no tienen subsidios, por lo tanto se está trabajando sin rentabilidad. Para darle más claridad, el productor recibe por kilo de animal en pie una cifra igual y en algunos casos menor al costo de producción, a todo esto debemos restarle la carga impositiva que es muy alta en nuestro país y hay que hacer cuentas y no hay que ser un genio para darse cuenta de que así la cosa no funciona y que en algún momento va a explotar. Entonces yo me pregunto, ¿importaremos carne desde Brasil o Paraguay cuando no tengamos qué faenar?, recordemos que lo que vendrá de afuera tendrá precios internacionales, por lo tanto va a ser un problema mantener precios de cortes más económicos y por lo tanto la sociedad sufrirá aún más cuando esto suceda.
-Para concluir, ¿considera que la medida de prohibir la faena de animales de menos de 350 kilos debió haberse tomado hace 30 años?
-Coincido que el peso de faena debería ser el más alto posible sin que afecte la calidad de los cortes para el mercado interno y externo. En nuestro país se piensa en el corto plazo y en el sálvese quién pueda, por eso no existen planificaciones que puedan hacer crecer a determinados sectores, aquí se piensa en el dólar alto para hacer competitivos a sectores que no lo son, entonces deberíamos pensar primero cómo hacer para que esos sectores se tornen productivamente eficientes de verdad y no por la magia de una resolución de política cambiaria. Tengamos las cosas en claro, la dirigencia que hoy tenemos no escapa a la realidad de lo que pasa en el país a todos los niveles, hay corrupción, hay mal manejo de las políticas, hay soberbia, hay incapacidad, entonces ¿cómo podemos pretender tener buenos dirigentes?
Además, quiero aclarar que se habla de subsidios a los ganaderos, es todo un discurso para engañar a la sociedad y que la misma vea al sector agropecuario como los malos de la película, no hemos recibido ni un peso de subsidios los ganaderos que producimos carne, y realmente se está aplicando mal el tema de los subsidios, no deberían ser no retornables, deberían ser de fomento a devolver en 20 años y sin interés, y digo esto porque de la otra forma no llegan a quienes tienen que llegar y de esa manera se fomenta la corrupción y la injusticia.
Fuente: La Opinion
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