Durante 2006 se detectaron 320 casos de EEB en la Unión Europea
Desde finales de la década de los ochenta, la Comisión Europea, en cooperación con los Estados Miembros de la UE, ha tomado una serie de medidas para controlar el riesgo ante posibles casos de encefalopatías espongiformes transmisibles (EETs) dentro del marco de la Unión. A partir de julio de 2001, con motivo del auge de la crisis de la EEB se incrementó y fortaleció este tipo de controles, con motivo de la puesta en marcha del Reglamento (CE) nº 999/2001 mediante el que se establecían medidas para combatir las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles. Desde dicho año se han llevado a cabo en toda la Unión Europea más de 61 millones de test en bovinos y 2,8 millones en ovino y caprino.
A lo largo del 2006, se han realizado algo más de 10 millones de tests dentro de un censo de 42,3 millones de bovinos de más de 24 meses. Del total de análisis realizados, 320 casos dieron positivo a EEB, lo que representa un 43% menos que en 2005.
En el caso de España se dieron 68 casos positivos dentro de los 536.192 test realizados. Cabe decir que el número de casos positivos se ha reducido en toda la Unión Europea respecto a 2005, año en que se registraron 561 casos, y supone prácticamente la quinta parte de los 2.167 casos de 2001.
Según el informe, la posibilidad de encontrar casos positivos de EEB es superior en aquellos animales muertos en granja, en aquellos que han presentado signos clínicos a través de una inspección ante-mortem y en los que ha sido sacrificados de urgencia. Los casos positivos encontrados en el momento del sacrificio o tras la muerte en granja han seguido descendiendo respecto a años anteriores.
También se ha producido un incremento en la edad de los animales que han dado positivo a los test realizados. Hasta los 47 meses de edad no se ha encontrado ningún caso y en la franja entre 48 y 60 meses tan sólo se detectaron dos casos. De hecho, desde 2002 tan sólo se han registrado 14 casos, del total de positivos registrados.
El resto de animales que dieron positivo tenían más de cinco años de edad. Teniendo en cuenta que el periodo medio de incubación de la EEB se sitúa entorno a los cinco oó seis años, podemos decir que las medidas puestas en marcha desde finales de la pasada década están comenzando a surtir efecto y que la prevalencia de la EEB dentro del ganado joven está decreciendo.
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