Preparando a los perros para la llegada de un bebe
Malvina Bush
Aunque no lo crea, muchos perros de las parejas sin hijos están acostumbrados a ser los ''bebés'' de la familia y a recibir toda la atención de los dueños, y cuando llega ''inesperadamente'' una tercera personita a la casa, algunos pueden encontrar difícil adaptarse a la presencia de otro miembro de la familia, y por lo menos al principio, piden más atención. La mayoría se adapta fácilmente y en poco tiempo.
Con el nuevo bebé llegan una serie de olores, sonidos, juguetes y muebles nuevos, y cambios que pueden inquietar a la mascota pero a los que se va acostumbrando con la guía apropiada. Aparte del miedo a perder el cariño de los dueños, también está en juego la psicología de la inseguridad. Sin duda, algunas mascotas no dejan de sentirse inseguras, creyendo que van a ser rechazadas.
Los dueños deben darle algún tiempo al animalito para que se vaya ajustando a lo que significa otra presencia en la casa. Luego, cuando todo esté normalizado y bajo control, y la mascota se vea más relajada, preséntele el niño poco a poco, en los momentos que usted crea adecuados, y manteniendo una distancia prudente al presentarle por primera vez al bebé. En algunos casos --especialmente con perros grandes-- se sugiere que su perro no tenga acceso al bebé si no hay alguien supervisando; sobre todo cuando el recién nacido está gritando y llorando, o moviendo los brazos y piernas agitadamente.
Ayude a su mascota a aprender que el bebé pertenece a la familia; él lo comprenderá así, y no deje de darle su atención. Los perros son muy inteligentes y cuando están compenetrados con la familia, pueden sentirse rechazados.
Tener una mascota obediente es esencial. Si ésta lleva algún tiempo con la familia, usted ya tiene una idea de cómo es su personalidad y cómo reacciona a las órdenes disciplinarias; si es celosa, o cuánto insiste para recibir su atención y cariño. Su perro debe obedecer cuando usted ordena ''¡no!'', o ''¡quieto!'', o ''stay!'', palabras que frecuentemente se usan para disciplinar un perro. Siempre tenga a mano unas golosinas (dog treats) para recompensarlo cuando obedezca las órdenes y haga algo bueno, como digamos, un buen comportamiento alrededor del bebé. No castigue a su mascota, sino regáñela; después de todo, la meta es que quiera al bebé y a su dueño, no que coja miedo a ser castigada. Otras sugerencias:
• No coloque al bebé sobre el piso junto con el perro, ni le grite al animal, ni lo golpee por acercarse a la criatura incorrectamente. Muéstrele suavemente lo que desea de él y elógielo cuando lo haga bien.
• Emplee siempre técnicas positivas. De esta manera, su mascota pronto asociará cosas buenas con la presencia del niño. Y cuando éste crezca, no permita que el niño, sin saberlo, abuse de su perro, halándolo por el rabo, etc.
Fuente:Elnuevoherald
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