Hotel Ganadero: ya no se necesitan tierras para engordar
Engordar animales requiere tierras y tiempo. Sin embargo, en la región del Biobío, un grupo de empresarios creó un 'hotel ganadero', una alternativa que abre una ventana para eventuales inversionistas que nada tienen que ver con el rubro o para los que quieren engordar animales, pero no tienen tierras.
El proyecto, realizado con el apoyo de un Profo de Corfo de la Región, consiste en que cualquier inversionista que quiera compre animales para engorda en las ferias o directamente en predios que se dedican a la crianza. Luego, esos animales ingresan al hotel, donde permanecen por alrededor de 180 días, tras lo cual el inversionista recibe los mismos kilos que ingresó, pero a un precio superior. En tanto, la diferencia de kilos queda para los socios del hotel.
"En invierno cuesta mucho engordar, puesto que en algunas zonas no hay pasto, ya sea por carencia o exceso de precipitaciones y, además, los animales se resienten mucho. Entonces, los ganaderos los traen y nosotros los cuidamos durante el período de la engorda, en un ambiente más cómodo y protegidos de la intemperie", señala Julio Becerra, coordinador del Profo que corresponde a la sociedad Foodbeeff.
El empresario explica que el servicio "feedlot" que presta el hotel permite obtener cerca de 1,2 kilo diario, superando los 0,6 kilo que se pueden alcanzar a través del sistema de pastoreo tradicional.
Control sanitario
Según cifras de Odepa, en la región del Biobío las exportaciones de carne bovina durante el período de enero a mayo de 2007 equivalieron a un volumen de 1.547 toneladas (36,9% más que en igual período del año pasado), siendo los principales destinos México, Unión Europea, Japón y Estados Unidos.
En este sentido, el mercado al que apunta el Hotel Ganadero corresponde a las faenadoras que exportan a Estados Unidos y México, que tienen la exigencia de Pabco B, certificación oficial de crianza animal de mediana complejidad, que autoriza el uso de anabólicos y la alimentación con grano.
Una de las diferencias con la del Pabco A - enfocada a países que prefieren un bovino que se alimente sólo de praderas- es que el sistema permite producir carnes con grasas más blancas. Como "plus" del negocio, la dieta que reciben los bovinos no incluye anabólicos ni estimuladores de crecimiento, con el fin de evitar desconfianzas en el consumidor.
"Al momento de ingresar al hotel, nosotros aplicamos cuarentena y aquellos animales que no cumplen con las condiciones deben salir. En cambio, los que sí las cumplen pasan todo el proceso sanitario de vacunación y luego inician su dieta con vitaminas", explica Becerra, quien agrega que esto permite controlar incluso, la llamada "mosca de los cuernos".
Trabajo compartido
La producción de carne bovina en Chile se sitúa principalmente entre la Octava y Décima Región, donde se obtiene el 70% del total nacional. Si bien la masa ganadera actual en el país es superior a 4 millones de cabezas bovinas, el sistema "feedlot" abarcaría a menos del 2% de los animales existentes.
En este sentido, el Hotel Ganadero - que se ubica en fundo Pelehue, sector El Huape de la provincia de Ñuble- funciona en un galpón de 1.600 metros cuadrados (100 m de largo por 16 metros de ancho) destinado al albergue de animales de razas clavel, overo y angus rojo y negro, por ser los que mejor se comportan en este sistema productivo. Y si bien en la actualidad tiene una capacidad para 500 animales, se prevé que en plena marcha llegaría a mover alrededor de 2 mil al año.
Las instalaciones consisten en galpones abiertos, donde los novillos se crían en camas calientes de aserrín que se retiran una vez que se ha convertido en compost. Esto, a su vez, sirve para abonar plantaciones de maíz y otros cultivos que se utilizan para la alimentación del ganado.
Contempla, además, un sector pavimentado, donde se instalan los comederos, y otra de suelos que han sido compactados, a fin de que los animales vivan en un ambiente cómodo.
En el Profo Hotel Hotelero, los ganaderos tienen la ventaja de evitarse los costos de crianza, con excepción del aspecto sanitario que va a medias. A ello se suma que el proyecto asume los costos en caso de mortalidad de los animales, después de un margen de días desde su ingreso al predio.
La iniciativa tiene un costo total cercano a los 52 millones de pesos, divididos equitativamente entre Corfo y la sociedad Foodbeeff, integrada por Cambrales Ltda.: empresa ganadera; Somacar, de prestación de servicios de RR.HH.; Álvaro Carrasco: empresario agrícola; VD & S, venta y distribución de servicios de alimentación; Carlos Maluenda, empresario agrícola de servicios de RR.HH., y San Luis de Pal Pal, empresa agrícola.
"Antes los empresarios trabajaban uno a uno y ahora se busca que trabajen en conjunto para desarrollar iniciativas en equipo. Entonces, nosotros entregamos un presupuesto para este proyecto asociativo, con miras a fomentar la exportación de carne a los mercados globales", señala Juan Riffo, director (s) de Corfo en la Región del Biobío.
Si bien la puesta en marcha del hotel ha captado el interés de los productores bovinos de la zona, los primeros resultados sólo se conocerán a partir de 2008.
"Hay productores que ya nos están pidiendo que atendamos a sus animales mientras ellos viajan fuera del país, como una guardería. Hay otros que piden un tipo de dieta para mantener a sus animales en Pabco A, lo que implicaría subdividir el hotel según esa categoría. Son aspectos que originalmente no habíamos considerado, pero que, como negocio, ya constituyen una posibilidad que se podría incluir en el futuro", concluye Becerra. Fuente :Revista de Campo
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