Brasil apuesta al valor agregado de conservar
Respeto por la tierra, cuidado de las tradiciones gaúchas , rentabilidad. Tres conceptos que no están asociados naturalmente, pero que, a fuerza de perseverancia, la cooperativa Apropampa, de Bagé (Rio Grande do Sul, Brasil), logró unificar en una iniciativa denominada Carne do Pampa Gaúcho da Campanha Meridional.
Ni Apropampa ni Pampa Gaúcho nacieron con fines conservacionistas ni económicos. Fueron pensadas con la meta de conservar la tradición de los gaúchos del avance de la agricultura. "Apropampa es una asociación que busca promover la carne y el cuero producidos en la región, bajo nuestra indicación de procedencia", explicaron en Apropampa.
En el camino, los productores se encontraron con científicos de Alianzas del Pastizal, una iniciativa impulsada por la federación Bird Life International e integrada por las ONG Aves Argentinas, Guyra Paraguay, Save Brasil y Aves Uruguay, con la participación de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA). "Les ofrecimos agregar a su producto el concepto de que esta producción favorece el cuidado del pastizal nativo y sus especies", explicó Aníbal Parera, director de la FVSA, durante el Encuentro de Ganaderos de Pastizales Naturales de las Pampas del Cono Sur, realizado en conjunto por Apropampa y Alianzas del Pastizal.
Según los participantes de la iniciativa, la rentabilidad, aunque no fue el objetivo principal, fue tomada en cuenta y fue favorecida por el logro de la identificación de origen de la carne producida en la zona, lo que permite a los productores colocar mejor su producto. "El consumidor del Primer Mundo cada vez valora más el producto que, además de ser bueno, respeta valores éticos, conserva la cultura y el medio ambiente. En eso esta carne tiene una oportunidad", destacó Alessandra Loureiro de Souza, técnica de Embrapa (el INTA de Brasil).
Los productores de Pampa Gaúcho fueron los primeros en América en recibir la indicación geográfica de procedencia, en diciembre de 2006. "Para obtener el sello, 21 productores se sometieron a un proceso de certificación que duró dos años y medio", explicó Ricardo Weiler, presidente de Apropampa.
El sello fue definido sobre varios pilares: la larga historia en producción de vacunos que ostenta la región, el mejoramiento constante de las razas locales, la moderna industria local, el cuidado de la sanidad y el aprovechamiento sustentable del pastizal. Otras características exigidas para poder ser parte del grupo son que la carne tenga trazabilidad desde el nacimiento de los animales, que el rebaño haya sido alimentado con pastos naturales y que las razas de origen de las carnes sean sólo Angus, Hereford o cruzas de éstas.
Actualmente, hay 1.293.500 hectáreas certificadas como productoras de carne de Pampa Gaúcho. La faena de los animales está a cargo de Frigorífico Mercosur y la comercialización es a través de grandes cadenas. A través del sistema de indicación de origen, ingresando en www.carnedopampagaucho.com.br , el consumidor puede ingresar el código del pack del corte comprado y saber todos los detalles de la cría del vacuno.
Estrategias
El modelo de ganadería con pastizal natural respeta a rajatabla varias premisas. La más importante, según los técnicos, es dividir los lotes de manera de hacer un uso controlado de los mismos. "Se divide el campo en potreros teniendo en cuenta las comunidades vegetales naturales, es decir, de acuerdo con las características y épocas de crecimiento de las principales especies de valor forrajero", explicó Fernando Miñarro, coordinador del programa Pastizales de la FVSA. "Luego se adecua la carga y los períodos de tiempo que los animales permanecen en cada potrero", agregó.
"Otras estrategias a tener en cuenta son hacer diferimentos y suplementar estratégicamente con minerales", explicó Carlos Nabinger, de Apropampa. "También, dentro de este modelo, es posible mejorar hasta un 20% del campo con pasturas implantadas en intersiembra, para tener una reserva extra en el invierno", agregó.
Los resultados exhibidos por Nabinger son contundentes. Sólo ajustando la carga, se pasa de ganar 70 kg por ha por año a 230 kg/ha/año. Si se agrega fósforo y nitrógeno en el pastizal, se ganan hasta 400 y 700 kg/ha/año, respectivamente. Y si se complementa todo eso con la implantación de especies de invierno, la ganancia llega a 1000 kg/ha/año. "Así se termina un novillo en dos años y medio. No es un milagro, es manejo", dijo Nabinger.
Otro que exhibió resultados fue Fernando Adauto de Souza, uno de los inspiradores de Apropampa. "Usamos el pastoreo continuo con diferimentos periódicos. El mejoramiento de las nativas es realizado con fertilización e introducción de un 20% de raigrás y sólo sembrada entre las nativas", explicó Adauto, que hace diferimentos con una doble función: los de fin de primavera sirven para permitir la germinación del raigrás y otras nativas y garantizan una reserva de pasto para el verano, y los de verano permiten la semillazón de nativas, reservando pastos para otoño.
"Con este modelo se beneficia la fauna, en especial las aves amenazadas que procrean en estos pastizales, como el tordo amarillo", finalizó el productor, que tiene una ganancia de 200 kg/ha/año y un índice de parición del 95%.
Por Mercedes Colombres Enviada especial
Un modelo para el Mercosur
BAGE, Rio Grande do Sul (De una enviada especial).- Lograr un modelo en el que producción, rentabilidad y conservación van de la mano es el objetivo que se impusieron los productores y las entidades reunidas en Bagé, entre las que se encuentran, en representación de la Argentina, las ONG Aves Argentinas, Fundación Vida Silvestre Argentina y la Fundación Reserva del Iberá, además de la Sociedad Rural de General Lavalle y varios productores de las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Chaco.
El objetivo final, lanzado casi al cierre del encuentro, es lograr un sello regional con un protocolo de prácticas de manejo propio, objetivo para el que se conformó un grupo de expertos de todos los países que se ocuparán de concretar la iniciativa del "sello Mercosur".
Los expertos argentinos reunidos en Bagé dijeron que los campos de la bahía de Samborombón son una excelente oportunidad para traspolar el modelo brasileño. "Nos encantaría tener el modelo este en la Argentina, con ayuda del Estado. En algún momento se intentó, con el proyecto Terneros Pampa del Salado, pero la iniciativa fracasó", dijeron Daniel Borsani y Marcelo Goicoechea, ganaderos de General Lavalle presentes en Bagé.
Para los dos productores, en el nivel local, las dos limitantes para difundir el modelo respetando el pastizal son "conseguir la integración de los productores y hacerles ver que los beneficios de esto son a largo plazo".
Por otro lado, en el nivel regional, para Borsani y Goicoechea una dificultad puede ser la limitación que tienen los de Apropampa de producir sólo con razas británicas. "Sin lugar a dudas, en la bahía de Samborombón tenemos muy buenas condiciones para hacer ganadería sobre pastizales naturales y obtener tan buenos resultados como los de Brasil, conservando al mismo tiempo especies amenazadas, como el venado de las pampas", coincidieron ambos.
Para el correntino Enrique Lacour, otro de los productores invitados, el problema más grande puede llegar a ser el trabajo integrado. "Nuestros campos están muy bien manejados individualmente, pero puede costar trabajar en equipo", reflexionó.
Fuente :La Nacion
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