Solo el 4% de los océanos se libran del impacto del hombre
Únicamente el 4% de los océanos se mantienen al margen de los efectos de la actividad humana, especialmente en las latitudes más frías de la Tierra, mientras que el 40% se pueden considerar afectados gravemente, con situaciones extremas en el mar del Norte, las cercanías de Japón y el estrecho de Malaca. Estos son los principales resultados de un estudio presentado ayer por investigadores estadounidenses de varios centros, especialistas en biología marina y oceanografía, que han analizado 17 parámetros vinculados a la mano del hombre, como la pesca, los vertidos, el tráfico marítimo, la presión demográfica, las especies invasoras e incluso el calentamiento y la acidificación de las aguas. El estudio, que se publica esta semana en la revista Science, ha dado lugar al primer mapa de este tipo que abarca todo el mundo en alta resolución.
Los investigadores, coordinados por Benjamin Halpern, del Centro de Análisis y Síntesis Ecológicos en Santa Bárbara (California), reunieron datos de una gran variedad de fuentes y los incluyeron en un curioso modelo que asigna a cada kilómetro cuadrado del océano un número. El valor no refleja el grado exacto de afectación, algo muy subjetivo y difícil de precisar, sino el número de impactos humanos que le afectan.
Entre las regiones más afectadas se incluyen también los mares del Caribe (zona este) y de la China meridional, zonas del Mediterráneo, Bering, costa este de EEUU, el mar Rojo y el golfo Pérsico, en todos los casos con 12 o más impactos sobre un máximo de 17.
MENOS ANALIZADO
No hay en el mundo ninguna área totalmente virgen. Los océanos polares mantienen el tipo, pero posiblemente también ha influido en los resultados el hecho de que sean zonas menos analizadas. "Estos santuarios están amenazados por el deshielo y por las propagación de las actividades humanas", pone como ejemplo el investigador Carrie Kappel.
Por tipo de ecosistema, los más afectados son las aguas costeras en general, los arrecifes coralinos, los manglares (formaciones litorales en países tropicales) y las plataformas continentales. En cambio, los menos afectados son lógicamente los fondos marinos y las aguas superficiales en alta mar.
Los resultados ayudarán a clasificar por orden de prioridad los proyectos de conservación marina. "Millones de personas dependen de los ecosistemas marinos para su subsistencia, ya sea de la pesca o el turismo, y millones más están afectados por la erosión, la contaminación y otras alteraciones. Esta información ayudará a tomar mejores decisiones para gestionar estos problemas", escribe Elizabeth Selig, de la Universidad de Carolina del Norte.
Fuente: elperiodico.com Publicado el: Viernes, 15 de febrero de 2008
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