Un futuro mejor para la producción porcina
El 2007 resultó totalmente positivo para el sector porcino argentino, situación que se refleja en los distintos indicadores que determinan la evolución de la actividad: Incremento del consumo, retorno a las exportaciones, importantes inversiones y perspectivas favorables tanto para el corto como mediano plazo. Conforme a estas variables, bien se puede suponer que no se avizora un regreso a los infortunios que ésta disciplina productiva comenzó a padecer una década atrás, cuando la importación de carne desde Brasil y la consecuente pérdida de rentabilidad, determinaron un marcado retroceso de la explotación porcina en nuestro país.
Como en la mayoría de las actividades productivas, las reglas económicas imperantes durante la convertibilidad atentaron tanto contra los productores, como con la industria del ramo, puesto que las importaciones de entonces no se limitaron a carne fresca, sino que también se expresaron en productos elaborados.
El cuadro de situación se ha modificado y, si bien la recuperación se viene observando desde cinco años a esta parte, lo concreto es que los avances verificados en el año pasado, evidencian una potenciación del proceso, merced a un crecimiento sostenido que se pone de manifiesto en todos los aspectos que hacen a la actividad, que a continuación trataré de reflejar:
CONSUMO INTERNO En este aspecto los números son realmente concluyentes, mientras que el resumen del 2006 indicaba que la ingesta local de carne fresca oscilaba en 2,5 kgs por persona, Argentina ha pasado a duplicar en un año aquel registro. En tanto que el consumo total (incluido chacinados) por habitante de productos de este rubro se incrementó aproximadamente en un 40%, al pasar de 6 a 8 kgs., por capita.
Si bien la inclusión de la carne de cerdo en la dieta alimentaria de los Argentinos, es aún muy exigua en comparación con la bovina e incluso la aviar, no hay dudas que el salto verificado es más que trascendente y, en razón a la tendencia vigente todo hace conjeturar que en ciernes el producto, merced a su comportamiento ha dado un paso importante para sobreponerse a preconceptos, que tan negativamente operaron y aún persisten en un alto porcentaje de la población.
No sería justo atribuir el gran salto del consumo a una sola razón, no obstante cabe destacar que la mayor ilustración del consumidor, en gran parte está vinculada a la campaña de difusión encarada por el sector privado, concientizando al consumidor sobre los valores y aptitudes de la carne de cerdo. En tal sentido se calcula que en ese menester se han destinado alrededor de $ 800.000. El programa contempló la comunicación con los médicos, interiorizándolos sobre cuales son actualmente los valores nutritivos de éste alimento, fundamentalmente en cuanto a la composición de colesterol.
También el precio tuvo su incidencia, en el pasado reciente era habitual apreciar que la carne de cerdo se cotizaba entre un 20% y un 30% por sobre la bovina, actualmente la ecuación ha variado con costos equivalentes e incluso más favorables. Por cierto que los subsidios decretados por el Estado, atenuando el comportamiento alcista del maíz, insumo fundamental para el engorde de cerdos, significó un auxilio importante para poder contener una disparada en el valor de la carne.
Históricamente el mayor porcentaje de carne porcina consumida correspondía a sus distintas variantes embutidas, al respecto 10 años atrás un 80% o 85% del total respondía a esta categoría, los hábitos alimentarios fueron variando gradualmente, pasando en el 2007 por primera vez, a ser más preponderante la ingesta de carne fresca, con algo más del 60%.
EXPORTACIONES Hasta el año pasado, Argentina venía exportando fiambres, embutidos, menudencias, y grasas. Los envíos al exterior por estos rubros sumaron unas 2.020 toneladas en conjunto, aproximándose a una facturación de u$s 4.000.000, superando el ingreso de divisas en algo más del 20% al 2006.
Al respecto, cabe consignar que las posibilidades de comercialización son sustancialmente mayores que las disponibilidades, existen mercados demandantes de cuantía, tales como Rusia, dispuestos a nutrirse de éstos subproductos de nuestro país, pero que los requerimientos cuantitativos son muy superiores a los que nuestros industriales pueden atender. De todas maneras los principales envíos externos se dirigen a esa región del planeta, recalando en Ucrania, Georgia y algún que otro estado de la ex URSS.
Durante el 2007 se trabajo con denuedo, para dar el paso trascendental de exportar carne fresca; para ello fue menester optimizar el estatus sanitario. Con ese objetivo articularon acciones con el SENASA, como así también con otros actores directos de la cadena, tales como frigoríficos y productores. Producto de estos esfuerzos se logró ajustar metodologías a exigencias de mercados demandantes y, se trabajó con mucho empeño en la capacitación de todos los eslabones de la actividad.
La eficacia de un proyecto bien desarrollado dio sus frutos y, así es como ya con la finalización del primer mes del 2008, el objetivo logró cristalizarse al realizarse el primer embarque de medias reses con destino a Georgia. De esta manera tras un cuarto de siglo, nuestro país retoma el camino de la exportación de carne porcina con hueso.
LIDERAZGO La principal productora de carne de cerdo en nuestro país es Cabaña Argentina, emplazada en Roque Pérez (Buenos Aires), dentro de la Estancia La Biznaga de la familia Blaquier. Este emprendimiento vio la luz en 1993 con la denominación de Pucuca S.A., sus comienzos estaban circunos a la producción de cerdos, un sostenido crecimiento derivó que hoy la empresa integre todos los procesos productivos y comerciales; carne fresca, embutidos y fiambres.
Cabaña Argentina desarrolla la crianza intensiva y engorde de sus cerdos en galpones cerrados, dotados de la tecnología más avanzada, con la aplicación total de trazabilidad y la correcta identificación de cada corte. Para tener una idea de lo que significa ésta empresa en el mercado, cabe mencionar que durante el año próximo pasado proveyó a supermercados solamente alrededor de 500 toneladas mensuales.
La empresa que comanda Carlos Pedro Blaquier marca el rumbo teniendo en explotación unas 6.500 madres y una población que ronda los 85.000 cerdos. El segundo productor en importancia numérica es Campo Austral S.A., perteneciente al grupo español Campofrío que cuenta con 5.000 hembras, seguido de cerca por Frigorifico Paladín S.A, cuyo criadero sobrepasa las 4.500 madres.
INVERSIONES La producción porcina nacional, se apoya en inversiones ejecutadas los últimos años, el análisis muestra como se viene verificando en la materia un crecimiento sostenido y en aumento, en tanto que tanto las realizaciones como los proyectos existentes, se potencian para desarrollarse en diferentes zonas del país.
A los efectos cabe citar la granja inaugurada el año pasado en General Alvear (Buenos Aires), de la empresa Carnes de la Patagonia Neuquina SA “CARPANE”. Este emprendimiento tiene objetivos de gran magnitud, la pretensión es llegar a 2010 con una 4.000 cerdas madres en producción, con ejecución de el ciclo completo. Se prevé que para entonces la ocupación será de 100 operarios y la inversión total presupuestada asciende a u$s 15.000.000.
Este emprendimiento, además contempla el abastecimiento de un producto diferenciado, la orientación se centra en la obtención del tipo de cerdo preciado en el mundo; capones precoces (listos para la faena en 160 días), magros, con buena textura y eficiente conversión de alimento a carne (3 x1). Tal propósito se sustenta en la propia genética que CARPANE dispone en la madre patria.
En el terreno de las inversiones de reciente concreción no podemos soslayar a Cabaña Argentina, meses pasados concretó la adquisición de instrumental especializado por valor de u$s 850.000, dicha maquinaria posibilita que mediante proceso natural y sin el añadido de saborizante artificiales, se optimice la calidad del producto final, con mejores indicies nutricionales y reducción de tenores grasos.
A los efectos de sintetizar sobre el particular, cabe decir que mientras en el 2006 las inversiones generales del sector rondaron en torno a los u$s 32.000.000, en el 2007 el desembolso por el mismo concepto trepó a los u$s 50.000.000. Importante es de señalar que el crecimiento que está operando en el sector, se está viendo fortalecido por la incorporación en el negocio de inversionistas de capitales extranjeros, tales el caso de españoles y brasileros.
INVERSIONES PROYECTADAS Cabaña Argentina va por más, esta previsto que el mes entrante comenzará con la construcción en Las Heras (Buenos Aires), de un frigorífico porcino de última generación, una vez concluidas las instalaciones la subsidiaria del grupo Ledesma deberá desembolsar u$s 25.000.000. Allí será factible despostar 18.000 capones mensuales, al tiempo que se podrán elaborar unas 50 toneladas de jamón crudo, 300 toneladas de jamón cocido, 200 toneladas entre chorizos y morcillas y unas 500 toneladas de carne fresca; proyectándose además disponer de unas 600 toneladas de carnes congeladas con destino de exportación. El ambicioso proyecto prevé la generación de 300 puestos de trabajo en una primera etapa, pero con perspectivas de duplicar esa dotación cuando el mismo funcione a pleno.
Días pasados el sector se sintió sacudido con el anuncio de los planes de Adeco Agro S.A., esta compañía que tras haber comprado los activos de Pecón Agropecuaria en 2003, no paró de incorporar nuevas extensiones de campo a sus explotaciones, (En forma directa o a través de subsidiarias, posee 225.000 hectáreas diseminadas entre Argentina -200.000-, Brasil y Uruguay, mediante ellas es un referente de magnitud tanto en la producción de cereales y oleaginosos, carne, lácteos, algodón, café, azúcar y próximamente en biocombustibles. Entre sus principales accionistas cuenta a al magnate George Soros).
El bosquejo de Adeco Agro consiste en el armado de un mega criadero con 50.000 madres, la construcción de plantas de alimentos balanceados y el emplazamiento de un gran frigorífico modelo. Si bien la idea es concretar tan extraordinaria iniciativa, (que en una apreciación gruesa demandaría una inversión de u$s 500.000.000) aún no está definido donde será su emplazamiento, sobre el particular se están evaluando diferentes alternativas que en un principio no excedería de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
Si esta inversión se concreta, las 50.000 madres generarán aproximadamente 140.000 toneladas de carne de cerdo al año, en tanto que para atender los requerimientos alimentarios de semejante dotación de porcinos, serán necesarios alrededor de 400.000 toneladas de cereales por año.
CONDICIONES ARGENTINAS Los grandes protagonistas internacionales de la carne de cerdo ponen mucha atención en Argentina. Aquí se obtiene el menor costo de producción, estudios en la materia hablan que actualmente estamos un 20% por debajo de Brasil. De las comparaciones surgen otros aditamentos que posiciona a nuestro país en excelentes condiciones: Muy buena disponibilidad de granos (muchos de los cuales se exportan natural a granel), un clima propicio y una posición sanitaria muy valiosa al ser considerado libre de peste porcina, factor determinante para los mercados internacionales.
Autor: José Pedro Rinaudo
Fuente: Asociación Argentina Cabañeros de Porcinos
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