Brasil va a la OMC para defender la regionalización en fiebre aftosa
Brasil, ante la creciente presión internacional en el área de sanidad animal, tiene preparada una lista de reclamaciones que presentará la próxima semana en el Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC. En concreto, manifestará “preocupación comercial específica” contra Méjico, por un problema con la entrada de carne bovina cocida congelada; contra los EE.UU., reclamará por las exigencias adicionales en el análisis de riesgo sanitario para productos agrícolas en general; contra Malasia, por el coste de inspección que impone a las empresas agropecuarias.
En reuniones anteriores con el Comité, Brasil, reclamó porqué China no permite la entrada de carne bovina y gelatinas brasileñas, no respetando el principio de regionalización. Los chinos ignoran la queja. Cuando apareció la aftosa en Mato Grosso del Sur y en Paraná, en octubre del 2005, China, siguió a otros países y bloqueó la carne brasileña.
Después, algunas naciones respetaron la regionalización recomendada por la OIE, reconociendo en Brasil, áreas libres de fiebre aftosa, volviendo a importar de otros Estados brasileños no afectados por esta enfermedad. Por su parte, Pekín siguió con el embargo a la carne brasileña y fue más lejos todavía, vetando las gelatinas, a pesar de que la OIE asegura que éstas no tienen ningún riesgo.
Para evitar la repetición de estos problemas, Brasil busca un acuerdo en la OMC, que permita hacer efectiva la regionalización sanitaria, prevista en el artículo 6 del Acuerdo SPS. La OMC recomienda a los países que reconozcan el principio, pero no dice en cuanto tiempo.
Brasil junto a otros países exportadores, han hecho varias propuestas en los últimos años, que fueron rechazadas por los asiáticos con el apoyo de los EE.UU. Ahora, Brasil, Nueva Zelanda, Argentina, UE y EE.UU. trabajan en un documento de compromiso sobre la aplicación de este principio, pero el plazo continúa abierto. En 2007, un grupo de países en vías de desarrollo sugirió que exportador e importador tuviesen 90 días para establecer, bilateralmente, un plan de trabajo y un calendario para la eventual regionalización.
Fuente: Boletín de información internacional agroalimentaria y pesquera Publicado el: Jueves, 10 de abril de 2008
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