Pérdida de Rendimiento Inexplicable en equinos deportivos
Hola a todos,
La revista Equine Veterinary Journal publicará en breve un trabajo del que he sido partícipe que quizás pueda interesar a quienes trabajáis con caballos deportivos visitar el siguiente enlace para ver el trabajo completo:
http://select.ingentaconnect.com/fstemp/40df09606e5329636a886be5c1b4a970.pdf.
Este artículo conceptual, firmado por un grupo internacional, recoge las conclusiones de una mesa de trabajo celebrada en Francia con motivo de un congreso mundial e introduce un nuevo concepto, ‘Pérdida de Rendimiento Inexplicable”, usado por primera vez en Medicina deportiva equina.
Aunque su incidencia real ha sido, con total seguridad, infravalorada en la práctica equina, existe ahora la percepción de que este problema tiene gran prevalencia en caballos de competición con entrenamientos muy exigentes e insuficiente descanso. Sus causas se desconocen a día de hoy, pero el mecanismo más probable es una endocrinopatía del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal. Como sus síntomas son genéricos (bajada de rendimiento, pérdida de peso y trastornos conductuales) y ninguna prueba diagnóstica es específica, su identificación es un desafío profesional para el veterinario.
Es importante entender, no obstante, que existen dos formas clínicas: 1. una aguda, con pronóstico favorable, en la que la oportuna reducción del volumen de entrenamiento suele bastar para que el caballo recupere su nivel previo de rendimiento en el plazo de 1-2 semanas;
y
2. otra crónica, mucho más preocupante debido a que el problema perdura por espacio de semanas o meses incluso tras la completa suspensión del entrenamiento. Si no todos, la mayoría de estos caballos nunca reestablecen por completo sus anteriores prestaciones atléticas. El tema es serio y quienes en la práctica tutelan el entrenamiento de estos atletas (entrenadores, jinetes, propietarios) tienen la responsabilidad de prevenir los casos crónicos mediante la detección precoz. De ahí que cualquier caballo en entrenamiento avanzado y con excesivo nivel de competiciones, estrés de transporte, etc. que manifieste déficit de rendimiento de origen incierto, pérdida de peso conservando el apetito y disturbios de su comportamiento, debería mantenerse en cuarentena. Si, tras disminuir la carga de trabajo, el problema persiste entre 10-15 días, el animal debería ser examinado por un clínico competente para descartar todas las causas potenciales que pudieran explicar la pérdida de rendimiento: respiratorias, cardiovasculares, metabólicas, musculares u ortopédicas, en cuyo caso el entrenamiento debe suprimirse de inmediato.
Lamentablemente, el diagnóstico definitivo de este síndrome sólo se puede aproximar monitorizando los niveles de cortisol plasmático mediante una prueba de esfuerza realizada bajo condiciones laboratoriales estrictamente estandarizadas. Hasta que los mecanismos responsables no sean clarificados por investigaciones venideras, el control de este genuino problema de los caballos de competición debe pivotar en su prevención eficaz, enfocada hacia la identificación temprana de los casos agudos para evitar que adquieran tintes con consecuencias devastadoras e irreversibles para el futuro deportivo de estos valiosos animales.
Saludos,
Dr. José Luis López Rivero Universidad Córdoba, Facultad Veterinaria Departamento Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas Campus Universitario Rabanales, Sanidad Animal Crtra Madrid-Cádiz km 396, 14014 Córdoba - SPAIN Tel./Fax 00 34 957 21 81 43; Móvil 627 77 64 99 http://www.uco.es/organiza/departamentos/anatomia-y-anat-patologica/medicinadeportiva/
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