La ganadería, asomada al precipicio de la liquidación
Dardo Chiesa, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) indicó a NA que los datos oficiales (Oncca) señalan que se llegó al” 51 % de faena de hembras” y que este índice demuestra que existe un “claro proceso de liquidación”.
Los especialistas consultados por la Agencia NA coinciden en que la reactivación será difícil a pesar de que sirvan de aliento la promesa de que serán liberadas las exportaciones cárnicas, se aumentará el cupo exportable a 550.000 toneladas anuales por todo concepto y podrá exportarse la carne termoprocesada de “vaca conserva”.
El acuerdo de carnes es público y vale más por lo que no está escrito” señaló a Noticias Argentinas Alfredo Rodes, director Ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales (Carbap) al referirse a las promesas que lleva el compromiso firmado el último jueves entre las cuatro entidades del agro que negocian con el Gobierno.
Para Rodes, es muy importante “la libertad de precios del ganado en pie” y poder trabajar “sin aprietes, el sector debe abastecer con precios razonables, sin precios de referencia”.
ESTADÍSTICA Las exportaciones autorizadas hasta el 31 de marzo fueron embarques de cortes enfriados, congelados, y carne procesada que totalizaron 22.659 toneladas peso producto, por un valor de aproximadamente 127,4 millones de dólares, informa el Ipcva.
La “vaca conserva” (un animal sin preñez en el último tacto y que ha tenido entre cuatro y cinco pariciones) es una carne destinada a la industria termo-procesadora con un precio que debería ser de 1.30 pesos por kilogramo, “sin embargo, los productores ante la falta de pasto y entrando en el invierno vendieron a un promedio de 0.80 pesos el kilo vivo, esta semana”, dijo Chiesa.
Para este ingeniero agrónomo y productor de La Pampa, los “frigoríficos compraron, enfriaron y guardaron hasta que se abra la exportación” y los productores “tuvieron un quebranto” porque la “vaca conserva significa entre el 20 y el 50 por ciento de su rodeo, según su tamaño”.
“La liquidación de hembras de acuerdo con los datos del Senasa, en la provincia de Buenos Aires llegó a medio millón de cabezas entre vacas, vaquillonas y terneras, en un año”, explicó.
“Estos números señalan que las vaquillonas y terneras no serán madres y descenderá el índice de preñez” (que ya era del 63 por ciento), confirmó Chiesa.
QUIEBRAS Un estudio de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) analizó que en la campaña de vacunación de Aftosa de la provincia de Buenos Aires, de 2006, se registraron 12.410.981 vacas y vaquillonas, y en 2007 se redujo a 11.843.252 cabezas.
“Los criadores, ante el quebranto de la actividad ganadera, se deshacen de sus activos -vacas y vaquillonas-, lo que se ve agravado por un proceso de inflación que destruye el capital”, explicó la entidad en el documento.
Datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Secretaría de Agricultura de la Nación, señalan que la faena anual creció en más de un millón y medio de cabezas, a pesar de las restricciones a la exportación.
La reducción del stock ganadero no desalienta la demanda del consumidor que no se detiene a pesar de los precios: los matarifes vendieron esta semana el kilo de la media res a las carnicerías a 10.20 pesos mientras que a principios de diciembre se comercializaba a 5.30 pesos.
“A pesar del precio que ha tenido la carne, se vendió igual” dijo el presidente de la Cámara de Consignatarios de Hacienda Luis Rodríguez Abinzano al advertir que “la inflación se detiene con aumento de oferta que no hay”.
En la Argentina el consumo de carnes se incrementó desde abril de 2006 (45,59 kilos por persona), hasta llegar a los actuales 70 kilos promedio.
Los signos de la reactivación de la producción ganadera estará dados cuando la exportación opere con regularidad y los precios se acomoden, entonces cesará la liquidación de hembras, y en muchos casos preñadas, coinciden los especialistas que aguardan con expectativas el próximo martes cuando deban ponerse en marcha los puntos del acuerdo.
Unas 50 millones de cabezas de ganado vacuno, 250 mil ganaderos y medio millar de plantas frigoríficas y matarifes integran parte del sector ganadero, pero es difícil contabilizar el número de carniceros y de matarifes que desempeñan la intermediación que por ahora comercializan lejos de los precios de referencia del gobierno.
INCREMENTO Un matarife que abastece a 60 carnicerías de la ciudad de Buenos Aires con una comercialización de 1.400 medias reses por mes, recordó a NA que antes del paro agropecuario vendían el kilo a las carnicerías a 7.60 %, lo que implicaba un aumento del 30 % respecto de diciembre de 2007.
El matarife abonó esta semana promedio al frigorífico la res de novillito liviano a 7.20 pesos el kilo para obtener el 57 % limpio ya que la faenadora se queda con el resto -rabo, cuero, achuras-que paga a 0,40 centavos el kilogramo, considerado el “recupero”, alrededor de 70 pesos por res que cubre el flete.
El carnicero a su vez, pierde un 30 % de esa res que ha pagado a 8,30 pesos el kilogramo, porque se va en hueso y grasa.
Precios y referencias La Secretaría de Comercio Interior en la resolución 38-08 puso como precios de referencia al asado, 10,0 $/kg y el vacío, 12,2 pesos el kilogramos, entre otros.
Susana Merlo, ingeniera agrónoma y analista del sector señaló que “justamente en 2006” cuando comenzó a aumentar el consumo de carne, “se impusieron seis medidas consecutivas contra la ganadería”.
“En la actualidad Uruguay exporta más carne que nosotros con el agravante de que las medidas restrictivas obligaron a vender hacienda y muchas vacas para alivianar los campos, en especial en 2007 que fue frío y con poco pasto”, señaló.
La especialista considera que los cortes de exportación “deben subsidiar los cortes que demanda el mercado interno”.
“Para esto es imperiosa la necesidad de producir más y engordar animales más grandes que es lo que reclama el mercado externo”, señaló Merlo quien sostiene que se perdieron cinco años de producción y lamentó que los productores liquidaran la “vaca vacía” a 200 pesos, el valor de un par de zapatos.
Para reponer esa vaca vacía que han vendido a 0,80 centavos el kilo, el productor deberá adquirir una vaquillona de unos 800 pesos. Fuente: El Diario, Entre Ríos Publicado el: Lunes, 21 de abril de 2008
|