Un estudio eleva a 507 las personas afectadas por la 'enfermedad del topillo'
La última cifra que manejaba la comunidad era la de 388 afectados por la denominada «enfermedad del topillo». El Centro Europeo de Control de Enfermedades dio a conocer ayer esta nueva estimación que sitúa el brote de 2007 como uno de los más importantes de los últimos diez años, sólo superado por el declarado en 1997, cuando se registraron 534 personas enfermas.
La tularemia es una enfermedad que contagian las liebres y roedores pequeños como el topillo. En Castilla y León es un problema endémico, pero salvo excepciones el número de casos registrados cada año apenas se cuenta con los dedos de una mano. La tularemia europea no es apenas mortífera, como sí ocurre con la que se desarrolla en el continente americano. Pese a ser menos peligrosa quien lo sufre soporta fuertes dolores en las articulaciones, fiebre y cansancio que los han mantenido postrados durante más de un mes. Otras manifestaciones son pústulas en los ojos, manchas rojizas, vómitos, diarrea o faringitis. La culpa es de la bacteria «francisella tularensis», que en el organismo produce éstos y otros malestares que se curan con un tratamiento antibiótico.
El informe del servicio de vigilancia epidemiológico de la Junta ha permitido saber que la mayoría de los casos se produjeron durante el mes de mayo, aunque hubo un goteo de casos hasta final de año. O que la mayoría de las personas que cayeron enfermas tenían entre los 41 y los 70 años.
Los investigadores también sugieren dos vías principales de transmisión: el contacto directo con los animales enfermos y la inhalación de la bacteria. Por eso los agricultores eran las principales víctimas. Son los que están en contacto directo con los miles de topillos que amenazan sus cosechas. Los tocan cuando intentan atraparlos en las trampas, los entierran y respiran el polvo de la tierra seca donde se mueven cientos de roedores. Las condiciones climáticas de 2007 también ayudaron a disparar el número de casos. Un invierno más suave de lo normal y una primavera muy seca propiciaron que el brote de tularemia fuera tan importante.
Fuente: ABC.es Publicado el: Sábado, 09 de agosto de 2008
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