Leche de cabra con propiedades favorables para la salud humana
Si bien los lácteos caprinos resultan de alto interés para las personas con sensibilidad o reacciones alérgicas a la leche de vaca, su producción no ha alcanzado aún un gran volumen en nuestro país. La leche de cabra provee además una materia grasa más digestible y ofrece mayor biodisponibilidad de cobre, zinc y selenio que la vacuna. Al igual que para esta última (INTA Informa Nº 444) la composición en ácidos grasos (AG) es de gran importancia a largo plazo para la salud de los consumidores -a fines de prevenir enfermedades degenerativas- y puede modificarse en forma natural a través de la alimentación de las cabras.
Con el objetivo de estudiar el incremento y la persistencia en la leche de cabra de los ácidos linoleico conjugado (CLA) -hipocolesterolémico, antiaterogénico y antidiabético- y vaccénico (AV) -hipocolesterolémico, antiaterogénico y precursor del CLA-, y a la vez la reducción de los AG hipercolesterolémicos (C12:0, C14:0 y C16:0), el INTA Balcarce -Buenos Aires- en colaboración con el INTI Lácteos (PTM Miguelete) y la Secretaría de Ciencia y Técnica (Estudio Exploratorio) realizó recientemente un ensayo utilizando cabras lecheras suplementadas con grano o aceite de soja, combinados con aceite de pescado (AP) durante 150 días de lactancia.
El índice de aterogenicidad (IA) de la leche de cabras no suplementadas fue elevado -entre 2,43 y 2,91-, valor que se redujo a entre 1,30 y 1,53 en los animales suplementados. Ello se debe a la disminución del contenido de C12 -inferior a 2 g/100g- y principalmente de C14 -inferior a 3,03 g/100g-, sumado a un importante aumento en la concentración de CLA y AV. Además, la concentración inicial de 9-cis 11-trans CLA aumentó 415% con aceite de soja-AP y 284% con grano de soja-AP.
Estos resultados indican una sustancial mejora en el valor saludable de la materia grasa contenida en la leche de cabra, cuando los animales son suplementados con una fuente de ácido linoleico -soja- en combinación con aceite de pescado. Esa mejora se traduce en una disminución de la fracción hipercolesterolémica de la leche y de su índice de aterogenicidad, con un incremento significativo de los AG que presentan potenciales propiedades ateroprotectoras y anticancerígenas. Estas propiedades son de largo plazo, ya que se mantuvieron durante los 150 días de suplementación, lo que facilita el manejo alimenticio del rodeo.Informes: Ing. Gerardo Gagliostro, INTA Balcarce, (02266) 439104, ggagliostro@balcarce.inta.gov.ar
Fuente: Agrodiario - Inta Publicado el: martes, 23 de septiembre de 2008
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