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Se ha diseñado una crema cicatrizante para lesiones de piel en animales

La fórmula, de probada efectividad, es de fácil aplicación y rápida actuación


El producto es una pasta que se adhiere a la lesión, que no se escurre de la piel del animal, con acción de tiempo prolongado, resistente a las lluvias, con propiedades antisépticas, antibacterianas, evita las miasis, entre otras características no cubiertas por otros productos farmacológicos cicatrizantes.

Por las novedosas propiedades del producto, la Universidad inició el procedimiento de búsqueda de antecedentes para el inicio de la solicitud de registro de la patente de invención ante la Administración Nacional de Patentes.

Esa innovación desarrollada en la Universidad despertó el interés de la empresa Litoral Biológico (Grupo CGL), que forma parte del Programa Socios Estratégicos de la Universidad. Así, se llegó a un consenso entre las partes, que acordaron la licencia de tecnología, el desarrollo y explotación del producto desarrollado para su producción, venta y comercialización. De esta manera, se constituye el primer Acuerdo de Licencia Tecnológica generado en el marco del Programa Socios Estratégicos – Foro Universidad Empresa, según explicaron a Argentina Investiga el arquitecto Gustavo Tripaldi, subsecretario de Relaciones Interinstitucionales de la Universidad, y la arquitecta Claudia Pilar, directora de la Unidad de Vinculación y transferencia.

La transferencia de la licencia tecnológica se consolida gracias a la política de protección del conocimiento que la Universidad, a través del Área de Propiedad Intelectual (PI), realiza para resguardar la propiedad de sus desarrollos científicos.

El producto

“La fórmula cicatrizante es el mérito de un trabajo conjunto de distintos grupos de investigación y demandó el esfuerzo de docentes, investigadores, no docentes y estudiantes de distintas áreas de la Facultad, y se desprende de varias líneas de trabajo que incidieron en su logro”, sostienen las doctoras Ofelia Acosta, investigador científico del Conicet, la farmacéutica Laura Lozina y Gladys Pamela Teibler, médica veterinaria, investigadoras de la Cátedra de Farmacología y Toxicología.

La idea inicial surge en el marco de un proyecto de extensión del Programa Universidad en el Medio, de la Universidad, en el que se trabajó en la atención de equinos de familias dedicadas a la producción artesanal de ladrillos, y que luego sumaría también a otros sectores que utilizaban animales como transporte de tracción a sangre.

Esos sectores sociales acudían a la Facultad ante la necesidad de atender las numerosas lesiones sufridas por sus animales, y desde la Cátedra de Farmacología y Toxicología se pensó en la posibilidad de desarrollar cicatrizantes alternativos a las fórmulas comerciales más difundidas.

Luego, en el marco de un proyecto científico para producción de suero antiofídico, financiado por el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, como Proyecto Federal de Innovación Productiva (PFIP 2005), la Cátedra vio también la necesidad de contar con cicatrizantes efectivos para curar las lesiones que se producían en equinos por las aplicaciones de vacunas con las cuales se producía suero antiofídico en esos animales.

Así, se consolidó la búsqueda de distintas formulaciones cicatrizantes, que implicó un arduo trabajo de investigación, pruebas de laboratorio, pruebas de eficacia en animales, controles clínicos constantes, así como de una capacitación permanente de recursos humanos. “La producción del fármaco se logró por el esfuerzo de recursos humanos de calidad con que cuenta la Facultad de Ciencias Veterinarias, en especial el Hospital de Clínicas, en el que participan investigadores, docentes, no docentes y estudiantes” expresó la doctora Ofelia Acosta, directora del proyecto.

Destacó, además, el apoyo de las autoridades de la Facultad al objetivo posterior de poder concretar la transferencia del conocimiento y del producto al sector privado. Respecto del producto logrado, la doctora Laura Lozina detalló que éste fue pensado para su aplicación en pequeños y grandes animales, teniendo en cuenta el tipo de lesión y las condiciones en que viven los animales, como por ejemplo los caballos que viven a la intemperie y que, por las actividades que realizan, son propensos a presentar lesiones difíciles de cicatrizar.

La “pasta amarilla”, como denominan informalmente al cicatrizante, alcanza una fuerte adherencia a la lesión, a diferencia de otros preparados comerciales que no se adhieren perfectamente a heridas grandes. La pasta, además, tiene adherencia al pelo del animal, resiste a las lluvias, al sol, y cubre la herida por un tiempo prolongado favoreciendo la cicatrización, sin que se pierda el producto.

Tiene, asimismo, la propiedad de que absorbe secreciones comunes de las heridas como pus y otros líquidos, y así evita la infección bacteriana, lo que promueve la cicatrización. También posee propiedad repelente para evitar miasis, al repeler a las moscas. Ha sido efectiva en distintos tipos de heridas y de gravedad de las lesiones, y el tiempo de cicatrización es similar y aún menor que otras fórmulas comerciales.

“Se trata de un tratamiento eficaz, de probada efectividad, de fácil aplicación, rápida actuación, que se constituye en una fórmula farmacológica de referencia para el tratamiento de las heridas y su óptima cicatrización” finalizó Lozina.

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