MI CUENTA | NEWSLETTER
PortalVeterinaria

Jesús García López: “La salud de nuestros animales no debería ser negociable”


El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza, Jesús García López.El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza, Jesús García López.

Jesús García López, veterinario de Administración Sanitaria del Gobierno de Aragón y profesor asociado de la Universidad de Zaragoza, es el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza.

¿Cuál considera que es el papel del veterinario en la sociedad actual? ¿Conocen bien ese papel los ciudadanos?

En general, la sociedad no conoce la labor tan heterogénea que los veterinarios desempeñan. La ciudadanía relaciona al veterinario con el profesional que cuida de la salud de sus animales de compañía, pero desconoce que los veterinarios realizan muchas más funciones relacionadas con la seguridad y calidad de los alimentos que llegan a nuestra mesa, con la salud ambiental, la sanidad, la protección y bienestar animal, con la investigación y el control de las enfermedades que transmiten los animales. Además, colaboran en el control del medio ambiente y el desarrollo sostenible, preservando las especies animales y protegiendo la fauna silvestre, la biodiversidad, etc.

¿Qué importancia cree que tiene el veterinario en temas como la salud pública?

Hoy en día no podríamos entender la salud pública sin la presencia de los veterinarios. La profesión veterinaria, con más de 250 años de historia, es una pieza clave dentro de la salud pública en su doble vertiente de la sanidad animal y de la salud pública humana. Lo decían nuestros antepasados: Hygia Pecoris, Salus Populi, “La salud de los animales es la salud de las personas”, concepto muy similar al acuñado en los últimos tiempos: One Health, “Un mundo, una salud”, desde la interacción entre personas y animales, y desde la producción de alimentos y el control de los riesgos medioambientales ante los que todos estamos expuestos.

Como profesionales de la salud, debemos tomar conciencia de que las enfermedades animales y sus riesgos hacia las personas son un reto que exige de respuestas rápidas y eficientes. Y en esta estrategia, el veterinario debe tener una presencia muy activa, ya que dispone de recursos profesionales y científicos suficientes como para afrontar estos retos sanitarios. Dicha tarea no debemos llevarla a cabo nosotros solos, sino que debe hacerse de la mano de las otras profesiones sanitarias (médicos, farmacéuticos, enfermeros.), a los que también compete el interés y la preocupación por la salud pública.

¿Y qué papel desempeña el veterinario en la seguridad alimentaria?

Mire, los hábitos de consumo han cambiado considerablemente en las últimas décadas: antes el consumidor demandaba una alimentación segura y una nutrición correcta, y hoy en día la sociedad ha evolucionado y demanda productos de calidad y unos requerimientos de nutrición óptima, segura y saludable. Es decir, que el consumidor cada día es más exigente y la industria alimentaria debe estar preparada para satisfacer esas exigencias y asumir esos retos. Es aquí donde los veterinarios tenemos encomendada una especial responsabilidad en materia de seguridad alimentaria, sometiendo a la industria alimentaria y a los alimentos a estrictos controles sanitarios, higiénicos y estructurales a lo largo de todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde su producción hasta el consumo.

¿Cuáles cree que son los retos de la profesión en el futuro, a corto y a largo plazo?

El futuro pasa por la especialización veterinaria. Hoy en día la sociedad demanda un ejercicio profesional especializado, y debemos poner todos los medios para adaptarnos a los nuevos tiempos y a las nuevas realidades. Especialización en el ámbito sanitario, en salud pública y en seguridad alimentaria, de los animales de compañía, de los équidos y otros animales de abasto, para seguir con otros ámbitos de especialización en el futuro. Sin especialización veterinaria, el futuro de la profesión veterinaria es incierto. La especialización, unida a una formación de calidad, incidirá en una mayor consideración social y económica, redundando en el progreso de la profesión.

¿Cómo ve el nivel formativo en Veterinaria en nuestro país? ¿Cree que hay muchas facultades?

La calidad de la enseñanza de un país no debe medirse por el número de centros de enseñanza que posee, sino por la calidad de su docencia, de su profesorado y de la enseñanza que imparte. La Federación Europea de Veterinarios considera que, para mantener un estándar de calidad en la formación es necesaria una facultad de Veterinaria por cada siete a diez millones de habitantes. En España se necesitarían entre cuatro y seis facultades. Ya tenemos doce (nueve públicas y tres privadas) y no descarte que puedan aparecer más. No podemos seguir así. Si el número de centros de enseñanza se incrementara la situación sería aún más insostenible. Hace falta una visión nueva sobre el sentido de la educación y sobre las reformas necesarias que contribuya a lograr una educación de mayor calidad en una sociedad más libre y justa.

¿Cómo ve la situación de la Veterinaria y los veterinarios en este momento? ¿Qué aspectos destacaría como más positivos y negativos?

Con mucha preocupación, pero con esperanza. La crisis económica de los últimos años ha mermado las salidas profesionales de las nuevas promociones de veterinarios, pero no debemos olvidar que estamos ante una generación de veterinarios cada vez más preparados, que no dudamos que se abrirá camino sin ningún problema en la sociedad actual. La crisis ha afectado a todos los sectores en general y a las clínicas veterinarias en particular, principalmente con descensos en las facturaciones, provocando despidos y, sobre todo, contrataciones con salarios en precario que no se corresponden con la categoría de una licenciatura sanitaria. Se ha reducido el gasto que los propietarios dedicaban al cuidado de sus mascotas. La salud de nuestros animales, por su repercusión en la salud pública, no debería ser negociable. Hemos de seguir luchando por que la repercusión del IVA en el gasto sanitario en nuestras mascotas se reduzca del 21 % al tipo reducido del 10 %, al igual que ocurre con otros servicios sanitarios.

Otro problema importante es que cada año se gradúan en España unos 1.200 estudiantes de Veterinaria, mientras que en los diferentes sectores a los que se dedican los profesionales veterinarios se generan en torno a 600 puestos de trabajo anuales. Es decir, cada año se produce un exceso de oferta respecto a la demanda de trabajo, lo que ha provocado que en pocos años se ha pasado de ser una profesión con un nivel de desempleo inferior al 6 % a superar esa cifra de manera apreciable, y a una precarización laboral que está alcanzando niveles muy preocupantes.


Mas noticias

Tecnología de impresión 3D para cirugías de la columna vertebral

Asoprovac celebra una jornada técnica para implementar la bioseguridad en producción de vacuno

La producción de radicales libres aumenta en los gatos hipertiroideos

Diagnóstico diferencial de masas esplénicas en función del tamaño de la raza

Ceva anuncia el lanzamiento de Forceris

Noticias de interés

EVENTOS