MI CUENTA |

Claves preventivas para el final del confinamiento (I): problemas relacionados con la separación


Camino García-Morato Fernández-Baíllo

Doctora en veterinaria, especialista en medicina del comportamiento y bienestar animal.

Desde que el pasado 14 de marzo se declarara el estado de alarma se han producido numerosos cambios, alterándose también algunas de las rutinas de los animales con los que convivimos. En el caso concreto de los perros, el impacto de estas variaciones se ha traducido en un mayor nerviosismo en algunos de ellos, así como en un incremento de las vocalizaciones provocadas por la excitación que genera el bullicio de última hora de la tarde, entre otros ejemplos. No obstante, además de valorar dicho impacto durante el confinamiento, debemos considerar asimismo los problemas que podrían surgir tras su finalización.

¿Por qué aparecen los problemas relacionados con la separación?

Conviene destacar que los perros son animales sociales. Por tanto, la posibilidad de compartir un mismo espacio con otros individuos de su grupo constituye para esta especie una auténtica necesidad. El problema dentro del marco del confinamiento es que se les está generando una expectativa en cuanto al tiempo que pasan acompañados que no va a poder mantenerse. En consecuencia, es fácil que cuando dicha expectativa deje de cumplirse – una vez se regrese a la rutina habitual – se produzcan, como mínimo, respuestas relacionadas con la frustración y algunos perros muestren dificultades para quedarse solos.

¿Qué se puede hacer para prevenirlo?

Las claves que debemos tener en cuenta son las siguientes:

  • Anticipación: no hay que esperar a la aparición de signos evidentes de que hay un problema, como los destrozos o las quejas de vecinos por los ladridos. Se trata de un enfoque preventivo, por lo que el objetivo de desarrollar estas medidas es precisamente que no llegue a presentarse el problema. Por ello deberían aplicarlas todas las personas que conviven con perros.
  • Progresión gradual: hay que exponerlos a la situación de forma progresiva. Es decir, en lugar de que haya un cambio repentino con respecto al número de horas que el perro pasa solo, es preferible plantearlo gradualmente. En este aspecto, el hecho de que la salida del confinamiento vaya a producirse por fases sin duda facilita esta transición. En efecto, se trata de favorecer que el perro se vaya quedando solo a pequeñas dosis, comenzando con ratos de no más de media hora al principio e incrementando los tiempos poco a poco. Idealmente esta progresión de los tiempos no debería ser lineal. Esto es, hay que ir intercalando días en los que el animal se queda solo poco rato con días en los que se da esta situación más tiempo. En hogares en los que únicamente hay una persona el proceso será relativamente sencillo, pues con toda probabilidad ese animal ya se ha ido exponiendo a la situación cuando, por ejemplo, el propietario iba a comprar. En casas en las que haya dos personas adultas lo ideal sería inicialmente hacer coincidir las salidas cortas. De manera que si necesitan comprar el pan o el periódico y además tenían pensado ir al supermercado, que salgan a la vez – cada uno a una gestión – de forma que el perro se quede solo ese rato.Después de unos días se podrán ir incrementando los tiempos aprovechando las salidas para pasear o hacer ejercicio. En cuanto a las familias con niños, hasta hace relativamente poco era complicado reproducir esta situación. No obstante, actualmente se puede convenir que uno de los adultos se vaya con los niños mientras el otro aprovecha para hacer alguna de las gestiones permitidas (compra, ir a la farmacia, etc.). Además, con las nuevas medidas podrán planificarlo con los paseos o el ejercicio físico.
  • Facilitar al animal la adaptación a la situación de quedarse solo: se ha de procurar que el territorio (la casa) compense en cierta medida la ausencia del grupo social. Y esto se consigue proponiendo al animal una actividad de preferencia cuando vaya a quedarse solo. En estos casos lo más empleado es la utilización de objetos que contengan comida. En concreto, se pueden utilizar juguetes comerciales dispensadores de alimentos, así como elaborar estos juegos con objetos caseros. A modo de ejemplo, se puede reutilizar una huevera ya vacía e introducir pequeños trozos de comida en su interior. Lo mismo se puede hacer con el cartón del papel del baño o los cartones de leche, así como con un trapo viejo haciendo varios nudos e introduciendo algo de comida. En todos ellos la idea es que el perro manipule el objeto para sacar el alimento. Además, conviene señalar que es necesario que en las primeras ocasiones en las que se pruebe un objeto nuevo – sea comercial o casero – el propietario esté presente. Por un lado, para asegurarse de que el animal no ingiere el material del objeto que se haya usado. Si tuviera cierta tendencia a ingerir dicho material habrá que descartarlo como posible juguete. Por otro lado, porque es importante enseñar al perro en qué consiste este tipo de actividad. De tal manera que las primeras veces se le pondrá muy fácil, con el objeto abierto, de forma que sea acercarse y coger la comida. Una vez se le genera la expectativa de que de ahí sale comida se puede ir complicando el juego, ya sea cerrando el objeto o escondiéndolo en diferentes puntos de la casa. Con respecto a la cantidad de juegos la norma es sencilla: cuantos más, mejor. También hay que apuntar que es suficiente con introducir unos pocos trozos de algún alimento palatable en su interior para motivar al animal. Es decir, no hace falta rellenarlos completamente. Asimismo,es recomendable usar parte de la ración diaria del pienso en este tipo de actividades.

Aplicable a muchas situaciones

Finalmente, cabe agregar que estas medidas pueden ser replicadas en otras situaciones en las que se produzcan variaciones en las rutinas que impliquen cambios en el tiempo que los propietarios pasan en casa. Por ejemplo, constituirían medidas válidas para aplicar tras unas vacaciones, después de una baja laboral o en cualquier otra circunstancia que conlleve un cambio abrupto en cuanto al tiempo que el propietario está con el perro.

Mas noticias

Empresas Animales de compañia

28 Julio 2021

28/07/2021

Elanco apuesta por la concienciación social en su nueva campaña de desparasitación de mascotas

Productos Animales de compañia

28 Julio 2021

28/07/2021

Natura vet, ahora también para gatos

Productos Animales de compañia

28 Julio 2021

28/07/2021

Juguetes sostenibles West Paw Seaflex

Actualidad Avicultura

28 Julio 2021

28/07/2021

Aprobada la nueva Ley de ordenación del sector avícola con el fin de mejorar las condiciones ambientales y sanitarias

Actualidad Actualidad Veterinaria

28 Julio 2021

28/07/2021

Veterindustria se reúne con la nueva directora ejecutiva de AESAN

 
 

EVENTOS