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Cinco consejos prácticos para interpretar radiografías


Interpretar las radiografías puede ser difícil cuando una lesión no es obvia y se deben considerar las diferencias anatómicas entre las especies y las razas para comprender qué se puede encontrar en ellas y cómo diferenciar las radiografías normales de las anormales.

Tanto el tamaño del perro como la raza pueden afectar a la apariencia del tórax; no se puede esperar que el tórax de un Chihuahua y un Galgo muestren la misma apariencia radiográfica, por ejemplo. De manera similar, un gato no debe compararse con un perro pequeño, ya que los cambios geriátricos en el corazón y la apariencia del abdomen, incluido el tamaño renal, no son estándar entre los gatos y los perros.

1. Silueta cardiaca felina en radiografías torácicas

Las radiografías torácicas son generalmente difíciles de evaluar en gatos debido a la variabilidad que existe asociada a la edad. La silueta cardiaca desarrolla un mayor contacto esternal a medida que los gatos envejecen, y la aorta crea una muesca o una apariencia de ángulo recto que puede sugerir falsamente un agrandamiento de la aurícula izquierda en la proyección ventrodorsal. El arco aórtico puede tener una apariencia redondeada en la proyección ventrodorsal que se puede confundir con un nódulo pulmonar en el lóbulo pulmonar craneal izquierdo.

2. Silueta cardiaca canina en radiografías torácicas

La silueta cardiaca puede aparecer más grande en los perros de razas pequeñas porque el corazón ocupa una gran cantidad de espacio torácico; a la inversa, la silueta cardiaca puede aparecer más pequeña en los perros de razas grandes (por ejemplo, los galgos) debido al tamaño relativamente grande del tórax.

En perros y gatos, el índice vertebral cardiaco (VHS) mide el ancho de la silueta cardíaca (es decir, la distancia desde craneal a caudal, el eje corto) y desde la carina de la tráquea hasta el ápice del corazón en su punto más ventral (el eje largo). Las líneas deben ser perpendiculares entre sí. Estas mediciones se trasladan hacia caudal a partir de T4 para calcular el VHS. Aunque esta medida es una buena herramienta en general, se puede sobreestimar ya que las cámaras cardiacas pueden cambiar de tamaño sin alterar la forma de la silueta cardíaca.

El VHS promedio en perros es de aproximadamente 9,5 ± 0,5, con un rango normal de 8,7 a 10,7; la medición puede cambiar en función de la inclinación derecha o izquierda. Las mediciones son más útiles para el diagnóstico de dilatación de cámaras y son menos precisas en perros con enfermedades cardiacas que cursan con hipertrofia concéntrica. El VHS en gatos en posición lateral derecha es de 7,3 ± 0,5. Un VHS> 7,9 tiene una alta precisión diagnóstica para distinguir entre gatos con alteraciones cardiacas del lado izquierdo y gatos sanos.

Debido a que existen diferencias entre razas en las mediciones del VHS, encontrar un rango de referencia es muy valioso y puede aumentar la precisión de la evaluación. En un estudio se determinó que las mediciones del VHS eran más precisas en Yorkshire Terriers y Cavalier King Charles Spaniels. El tamaño del corazón en relación con el volumen torácico varía entre las razas de perros y se considera que se debe principalmente a la conformación del tórax. En las razas con pecho tipo bull (por ejemplo, Bulldogs, Boston Terriers, Lhasa Apsos), la proporción cardiaca torácica es generalmente mayor que en las razas de pecho normal o profundo. El sistema VHS se desarrolló para ayudar a resolver este problema, pero su eficacia no está clara.

3. Localización y tamaño del riñón en perros en radiografías abdominales

Las radiografías abdominales tienen menos variabilidad entre razas de perros con respecto a la apariencia general y la ubicación de los órganos. Se considera que la longitud del riñón es 2,98 ± 0,44 veces la longitud de L2 en la vista ventrodorsal. Sin embargo, existen diferencias significativas en las proporciones entre el tamaño renal y el tamaño de L2 entre perros braquicefálicos y dolicocefálicos. Se ha demostrado que los perros de razas pequeñas (<10 kg) tienen una proporción significativamente mayor entre el riñón izquierdo y L2 en comparación con los perros de razas grandes (>30 kg). Por tanto, no se debe usar una sola proporción normal para todos los perros.

4. Tamaño del riñón en gatos en radiografías abdominales

El tamaño del riñón varía entre gatos machos enteros y castrados. En las radiografías ventrodorsales, las relación entre un riñón normal y L2 es de 1,9 a 2,6 (midiendo la longitud renal y dividiendo por la longitud de L2) en gatos machos castrados y de 2,1 a 3,2 en gatos enteros.

5. Variaciones musculoesqueléticas en perros condrodistróficos y de razas grandes

Las variaciones musculoesqueléticas en las radiografías se basan generalmente en la dificultad de obtener radiografías rectas laterales y craneocaudales de las extremidades torácicas en perros condrodistróficos, mientras que las variaciones musculoesqueléticas en perros de razas grandes se basan generalmente en la dificultad de obtener radiografías laterales rectas de la rodilla y el tarso.

El posicionamiento de los perros condrodistróficos para las radiografías musculoesqueléticas puede ser difícil debido a la curvatura que presentan en húmero, el radio y el cúbito. Por lo general, es más fácil colocar las extremidades torácicas de los perros de razas grandes en comparación con los perros condrodistróficos, pero las extremidades posteriores (principalmente el tarso y la rodilla) pueden parecer oblicuas debido a la gran musculatura del muslo en las proyecciones laterales y la incapacidad de extender completamente la articulación coxofemoral. El uso de almohadillas o sistemas de sujeción pasiva (por ejemplo, cuerdas y esparadrapo) y/o la inclinación del tubo de rayos X pueden ayudar a optimizar la imagen radiográfica. 

Conclusión

Las radiografías ofrecen una descripción general rápida del tórax, el abdomen y las estructuras musculoesqueléticas, pero la interpretación puede ser variable. La medición del VHS es una herramienta útil para identificar y monitorizar los cambios en el tamaño del corazón, pero no es tan precisa como la ecocardiografía para determinar la arquitectura interna y la función del corazón. Los cambios debidos a la edad, la raza y el estado reproductivo (animales enteros o castrados) pueden asociarse con la variabilidad radiográfica. La interpretación de las anomalías debe realizarse mediante varios parámetros de medición, pero siempre combinada con los signos clínicos y los hallazgos del examen físico.




Anthony Pease, Top 5 Radiographic Variants, Clinician's Brief May 2019.

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