MI CUENTA |

Los animales tienen nervios que pueden transformar una suave caricia en dolor

Un conjunto de fibras nerviosas pueden ser responsable de la sensibilidad al dolor que persiste mucho tiempo después de una lesión.


Cuando una persona tiene algún tipo de lesión, una canilla rota, por ejemplo, o una quemadura de sol, el sistema del dolor se vuelve hipersensible, disparando dolor en respuesta a las sensaciones que normalmente no inducen dolor como por ejemplo, caminar o un suave masaje. Normalmente, esta sensibilidad protege al tejido vulnerable a medida que sana. Pero en ocasiones el dolor puede prolongar su utilidad, convirtiéndose en condiciones crónicas como la artritis.
Recientemente, los neurocientíficos Robert Edwards y Allan Basbaum de la Universidad de California, San Francisco y sus colegas han descubierto que un pequeño subconjunto de las fibras nerviosas, podría ser el enrutamiento a sensaciones táctiles inocuas para el camino del dolor cuando existe una lesión.
Los investigadores encontraron que las fibras desmielinizadas mecanorreceptores de bajo umbral (C-MRUB), son fácilmente estimuladas, a diferencia de las fibras clásicas del dolor, que responden sólo cuando la sensación es intensa. Sin embargo, las C-MRUB no suelen utilizarse para detectar el tacto ligero, lo que corresponde a otro grupo importante de neuronas sensoriales, por lo que su rol no es claro. La pequeña población de células se ha mantenido enigmática porque han sido particularmente difíciles de captar. Los autores aclararon ese obstáculo, cuando descubrieron que estas fibras expresan VGLUT3, una proteína necesaria para que las células envíen señales a otras neuronas. Dado que todas las otras neuronas sensoriales van a la médula espinal y utilizan una proteína diferente, VGLUT1 o VGLUT2. Los investigadores pudieron crear ratones que carecían de VGLUT3 a resulten inútiles las C-MRUB. Los ratones sin C-MRUB funcionales respondieron en la misma forma que los ratones normales cuando fueron expuestos al tacto suave y a estímulos más dolorosos, como frío o calor o un pinchacito en la pata con alambres finos. Pero entonces, los autores evaluaron cómo los ratones respondieron después de haber sido heridos en tres formas: por una sustancia química que provoca la inflamación, que se produce en situaciones que van desde lesiones musculares a un lomo mal alineado, el daño de una incisión o al imitar el dolor después de una cirugía y el daño en nervios.
En los tres tipos de lesiones, los ratones normales fueron mucho más sensibles a los pinchacitos de alambre en sus patas. Pero los ratones con C-MRUB asintomáticos mostraron las mismas respuestas que antes de estar lesionados. Todos los ratones, sin embargo, se volvieron más sensible al calor, lo que sugiere que el C-MRUB hypersensibiliza a los animales al tacto en lugar de a la temperatura. Había un tipo de dolor que, sin lesión, los ratones modificados eran menos sensibles que los ratones normales: un dolor intenso y persistente, como el pellizco a la cola. El hallazgo parece contradictorio, porque los C-MRUB son fácilmente estimulados. Una posibilidad es que una pequeña minoría de las neuronas con VGLUT3 responde al dolor, según informaron los investigadores. Antes de este estudio, investigadores habían demostrado dos formas para que los animales lleguen a estar hipersensibles después de una lesión. En primer lugar, las fibras sensoriales pueden ser más sensibles a la estimulación, lo que se piensa llevar a cualquier tipo de sensibilidad de temperatura, como sucede cuando las quemaduras de sol se exponen a una ducha caliente, estas se sienten terriblemente calientes. En segundo lugar, otro conjunto de fibras que, al igual que las C-MRUB, tienen un umbral bajo de sensibilidad y son importantes para detectar un toque suave, se cree que son reclutados en el circuito del dolor de la médula espinal, allí cualquier sensación que transmiten es percibido como doloroso.
Según los autores, el daño también conduce a la contratación de estas fibras en los circuitos del dolor; allí pueden trabajar con las otras fibras de contacto de bajo umbral o ser importantes para la hipersensibilidad a los estímulos diferentes. "Sabíamos que existían estas fibras, pero su función no era del todo clara hasta ahora", dice el neurocientífico Clifford Woolf de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts. "Los datos muestran que la contratación de estas fibras es una nueva forma de producir hipersensibilidad mecánica. Es un ejemplo interesante de las funciones específicas de los diferentes conjuntos de neuronas sensoriales."
Los resultados del equipo de investigación han sido publicados por la revista ´Nature´ en noviembre de 2009. Para acceder al estudio presione en el siguiente enlace: http://www.nature.com/news/2009/091115/full/news.2009.1084.html

Mas noticias

Articulos Animales de compañia

30 Julio 2020

30/07/2020

Nuevo protocolo quimioterapéutico para el linfoma multicéntrico o mediastínico felino de alto grado

Empresas Animales de compañia

30 Julio 2020

30/07/2020

Calier dona 50 ordenadores para apoyar la formación de jóvenes durante el curso 2020-2021

Empresas Animales de compañia

30 Julio 2020

30/07/2020

Grupo Zendal convoca la II edición de los Internacional Zendal Awards

Empresas Animales de compañia

30 Julio 2020

30/07/2020

El Vet Symposium 2020 de Royal Canin tendrá formato de streaming

Actualidad Porcino

30 Julio 2020

30/07/2020

Desarrollan un nuevo método que detecta más fácilmente el virus de la PPA

Noticias de interés

 
 

EVENTOS