MI CUENTA |

Un estudio realizado en Soria apuesta por los productos naturales en sanidad porcina

La investigación obtiene buenos resultados con sustancias naturales frente a enfermedades inmunodepresoras


El sector del porcino, como todos los dedicados a la producción cárnica a nivel industrial, lucha permanentemente por mejorar los parámetros de producción y calidad en el producto final. Para ello, desde hace décadas se introducen en la alimentación una serie de elementos que hacen mejorar los rendimientos. Parte de estos productos tienen como misión tratar de prevenir enfermedades que mermen la producción. Se trata, entre otros, de los antibióticos y las vacunas, aportaciones suplementarias que cumplen esa función preventiva, pero que, según algunos expertos, hacen que la calidad de la carne sea inferior.
Las normativas europeas en materia de producción cárnica cada vez miran más hacia la calidad a través de uso de productos ecológicos. Es decir, las exigencias en cuanto a la limitación de determinados componentes de origen químico fuerza a las empresas a buscar alternativas que permitan mantener la competitividad ajustándose a los requerimientos de las directivas.
Esta presión la ha sentido, al igual que el resto, la sociedad agraria de transformación Las Parras, ubicada en el término municipal de Bordejé, en la provincia de Soria. A  lo largo de los últimos meses ha llevado a cabo el proyecto Protección inmunitaria del ganado porcino con sustancias naturales frente a enfermedades inmunodepresoras. La principal conclusión una vez puesto en marcha es que la introducción en los piensos de sustancias naturales, fundamentalmente proteínas con componentes como el omega 3, en sustitución de antibióticos y vacunas, no sólo mejoran el estatus sanitario de los animales, sino que incluso supone un incremento en la productividad, que es al fin y al cabo el principal objetivo del negocio. En otras palabras, estas sustancias naturales mejoran la calidad de la carne y la producción. Esto se ha demostrado en cuanto a ganancia media diaria, es decir, lo que transforman los animales, y consumo medio diario, la cantidad de pienso que ingieren. La consecuencia es que el índice de transformación en carne es apreciable.
Raúl Labanda, gerente de la SAT Las Parras e impulsor de la iniciativa, asegura que la inclusión en la alimentación de productos naturales ha demostrado su validez en la transición y el cebo, no así en el periodo de gestación, ya que se ha detectado un mayor índice de abortos al subir el estatus sanitario, pues la madre interpreta el feto como un elemento extraño y tiende a eliminarlo.

Estudio serológico
En su día la empresa desarrolló un estudio serológico para ver en qué estado estaban las enfermedades inmunodepresoras. Añadieron estos productos unas semanas antes de que saltaran las enfermedades. Los resultados ofrecieron datos muy positivos. Algunos de ellos indican que el coste del kilo para repuesto pasó de 61 céntimos a 59, mientras que el índice de conversión, de 1’7 kilos de pienso por kilo de carne a 1’61 añadiendo sustancias naturales.
Labanda considera que “en algunos momentos se ha llegado a abusar al añadir, por ejemplo, antibióticos en los piensos por seguridad. Con este estudio, que ha ofrecido resultados palpables, se demuestra que añadir productos naturales en la alimentación de los animales es positivo para la producción y la calidad. Además, en la provincia de Soria la alimentación es especialmente buena al utilizarse materias primas nobles que se producen aquí como el trigo, la cebada, el maíz o la soja”, señala.

Siguiente paso: mejoras en la reproducción
Las mejoras en la calidad y la producción no se dan en la reproducción. Así, los responsables del proyecto no añaden estos productos de origen natural en el momento fundamental de la gestación para evitar más índices de abortos. Sin embargo, como están convencidos de que la alimentación natural es el camino que hay que seguir, están desarrollando un nuevo estudio basado en añadir en la alimentación grasas de origen natural que mejoren la fertilidad. El proyecto está dirigido por Yolanda García, veterinaria de la explotación, y cuenta, al igual que el anterior, con las aportaciones de Lorenzo Fraile, investigador del Centre de Recerca en Sanitat Animal, de la Universidad Autónoma de Barcelona.
La iniciativa se desarrolla desde octubre y aún deberán pasar varios meses antes de que se desarrollen todas las pruebas y se confirmen los datos. No obstante, las primeras conclusiones están siendo positivas, pues se está observando que la introducción en los piensos de dichas grasas mejoran la fertilidad en una media de medio lechón más y medio kilo de peso al nacer más. De confirmarse la tendencia positiva de las nuevas técnicas en el periodo de gestación, se vendría a cubrir el único tramo de la producción porcina en la que el anterior proyecto, tan positivo en el cebo y la transición, ofrecía peores resultados con los novedosos productos naturales frente a los químicos.




Mas noticias

Actualidad Porcino

21 Enero 2022

21/01/2022

Cómo es la respuesta celular que previene a los cerdos de la COVID-19

Actualidad Animales de compañia

21 Enero 2022

21/01/2022

La Dirección General de Derechos de los Animales organiza una charla para veterinarios clínicos para explicar los detalles del Anteproyecto

Actualidad Animales de compañia

21 Enero 2022

21/01/2022

Cómo crear armonía entre la salud física y el bienestar mental en los pacientes felinos

Actualidad Actualidad Veterinaria

21 Enero 2022

21/01/2022

La Fundación Vet+i convoca el VIII Premio Isabel Mínguez Tudela a la Innovación en Sanidad Animal

Actualidad Actualidad Veterinaria

21 Enero 2022

21/01/2022

“El veterinario puede aportar mucho en la prevención de la violencia de género y también en el maltrato a los animales”

 
 

CURSOS

 
 

EVENTOS