MI CUENTA |

Aspersión urinaria en felinos


Autor:

Dr. Rubén E. Mentzel - Médico Veterinario (Universidad Nacional de Buenos Aires)

Especialista en Clínica de Caninos y Felinos Domésticos (CVPBA)
Especializado en Etología Clínica
Docente Autorizado (Universidad Nacional de Buenos Aires)
Miembro de la Sociedad de Medicina Veterinaria, de la Asociación de Veterinarios. Especializados en Animales de Compañía de Argentina (AVEACA) y de la Organización Mundial de Zoopsiquiatría (Zoopsy)
Miembro Fundador y Directivo de la Asociación Latinoamericana de Zoopsiquiatría (ALZ) y de la Asociación Argentina de Médicos Veterinarios Especializados en Comportamiento Animal (AAMVECA)

NOTA: Al final del artículo, encontrará resumidos los principales conceptos de este trabajo.

Definición:

Eyección de poco volumen de orina (aproximadamente 1 ml) en forma de chorro o lluvia sobre una superficie generalmente vertical.

Epidemiología:

Es el problema de comportamiento más común en felinos. Su presentación es mucho más frecuente en los machos enteros, seguidos en orden decreciente de frecuencia por las hembras enteras. También se presenta en un 10 % de los machos orquidectomizados y 5 % de las hembras ovariectomizadas antes de la pubertad (Hart-Hart). La incidencia de aspersión urinaria aumenta del 25 % en los gatos que viven solos, hasta el 100 % en los que conviven con 10 o más felinos.

Incidencia por sexo en orden decreciente:

1- Machos enteros
2- Hembras enteras
3- Machos castrados
4- Hembras castradas

Etiología:

Es un comportamiento centrífugo normal que consiste en marcar el territorio a través de las feromonas presentes en la orina, con la finalidad de organizarlo y defenderlo. También cumple la finalidad de atraer a las hembras sexualmente receptivas. Las hembras enteras algunas veces también rocían orina durante la estación reproductiva, con la finalidad de atraer a los machos con sus feromonas. Así mismo en los animales gonadectomizados como en los enteros, la conducta aparece como consecuencia de situaciones que producen un estado ansiedad, tanto aguda como crónica, o en alteraciones más graves como la depresión de involución, en cuyo caso tienen la finalidad de rodear al animal de un olor familiar debido a que también son señales autocentradas, es decir mensajes que actúan sobre el propio emisor de la señal. Por lo tanto las situaciones que influyen en la aparición de la aspersión, además de las características individuales del animal y el estado fisiológico, son: un nuevo miembro de la familia (humano o animal de la misma especie o de otra), un nuevo gato en el vecindario y o sus marcas de orina en exterior de la vivienda (aunque nuestro paciente no tenga acceso al exterior), reformas, objetos nuevos y mudanzas. El grado de aspersión es variable y depende de los factores antes mencionados para que la misma se desencadene o aumente si ya estaba presente.

Fisiopatología:

El individuo adulto establece un lazo afectivo con el espacio en cual vive. Su territorio es en realidad un conglomerado de zonas (campos territoriales), con distintas funciones identificadas por distintos tipos de marcas olorosas, visuales y hasta auditivas, conectadas entre si por una red de caminos. La aspersión no solo es una marca olfativa sino que durante algunas horas también es visual y provoca inmediatamente una respuesta de Flehmen en el visitante. Son emitidas principalmente en la intersección de un lugar de paso con un campo territorial y en sus alrededores. De esta forma comunica su presencia a otros gatos vecinos y brinda información para evitar el contacto si fuese necesario. Las dimensiones y defensa de estas zonas varia en función de las condiciones ecológicas, el estado emocional, el fisiológico y su nivel de socialización. La orina rociada se investiga por olfateo mucho más que la orina enterrada resultante de la evacuación de la vejiga, y por eso se intensifica en el borde del territorio de agresión (uno de los 3 campos territoriales principales), no para definir tal borde sino porque es donde hay más probabilidad de encuentros. Si embargo dichas marcas provocan pocos cambios en la trayectoria del visitante.

Las condiciones en que se produce la aspersión indican la relación de esta conducta con situaciones de excitación, ya sean agresivas o sexuales.

En los encuentros con otros gatos suele desencadenarse una conducta agonística con el correspondiente cambio del temperamento (ansiedad), lo cual motiva la aspersión. Por lo tanto tampoco es el resultado de un proceso cognitivo para demostrar resentimiento hacia el dueño, sino la respuesta a un determinado estímulo ambiental. Los andrógenos en el macho tienen un efecto organizador y activador sobre esta conducta. En las hembras los estrógenos facilitan la manifestación de la aspersión, mientras que los progestágenos la inhiben. Las gatas no se ven afectadas por la presencia de otros gatos, pero los machos castrados en presencia de una hembra en la casa tienen más probabilidad de desarrollar aspersión que en presencia de otro macho.

Los objetos y ropas del propietario son rociados para asociar su olor con una influencia protectora contra potenciales desafíos, o para sustituir el olor del rival que provoca ansiedad (castigos inapropiados por parte de éste). También como respuesta a la ruptura del contacto social o al recibir menos atención del dueño (cambios de horarios en la rutina del propietario y o disminución en la cantidad de afecto que se le brinda), constituyendo en este caso una conducta para llamar la atención.

Los aparatos eléctricos al ser encendidos y generar calor cambian el olor de la marca y motivan una nueva aspersión.

Las alteraciones ecológicas resultantes de cambios de mobiliario y o mudanzas llevan a la pérdida de señales faciales del gato residente, que tienen por finalidad inhibir la aspersión debido al efecto apaciguador sobre el temperamento que tienen estas secreciones. Se demostró que la aspersión aparece al eliminar más del 70 % de las marcas faciales.

Signos y Síntomas:

Según lo explicado anteriormente los objetos para ser rociados serán elegidos en función de su importancia geográfica, poseer olores extraños o conseguir aumentar la seguridad mediante un olor familiar.

Esta conducta comienza con el gato olfateando el lugar a rociar, siendo generalmente una superficie vertical y aproximadamente a 30 cm del piso (altura de la uretra del gato). Luego se da vuelta y en posición erecta, con un movimiento de pisoteo de los miembros posteriores, dirige un chorro de poca cantidad de orina hacia ese lugar (aproximadamente 1 ml), mientras se observa que contrae la cola levantada. La postura es igual para machos que para hembras. Los lugares más frecuentemente elegidos dentro de la casa son: paredes de vestíbulos, puertas, ventanas, marcos, muebles, cortinas, bibliotecas, ropa y electrodomésticos. Fuera de la casa eligen los árboles, arbustos, escaleras, y ruedas de autos. Cuando la conducta es realizada por un animal castrado la postura que adopta es la de agacharse, aunque algunos animales enteros también adoptan esta postura para rociar orina. En este caso la aspersión es sobre superficies horizontales como ser: alfombras, camas o ropa de algún integrante de la familia, pero con la característica de ser un lugar distinto al de la micción y defecación, y eliminando poca cantidad de orina.

Su presentación en machos enteros aumenta durante la estación reproductiva, debido al aumento en la secreción de testosterona y en las interacciones sociales (vagabundeo, peleas y aspersión de otros gatos machos).

Diagnóstico:

Se debe realizar una completa y detallada historia del caso, ya que es importante distinguir aspersión, sobre todo en los casos en que se realiza con la postura agachada, de micción y defecación inapropiada. La principal diferencia es que en éste último caso el gato evacua una gran cantidad de orina, pero también hay que tener en cuenta en que lugares marca y ver si hay un patrón específico en la conducta. Si es cerca de las salidas y/o sobre las ropas acompañada de vocalizaciones, es marcación sexual. Si es en zonas muy dispersas y sin vocalizaciones, estamos frente a una marcación de tipo reaccional. Cuando el rociado se acompaña de arañado de superficies y agresión territorial, se debe a una situación de ansiedad por desterritorialización. La aspersión asociada a desaseo resulta de un estado asociado a depresión leve. Y por último si el rociado de orina se presenta sin una secuencia adecuada de ejecución, estamos frente a una depresión de involución.

Es muy importante descartar problemas médicos del aparato urinario o de los sacos anales, a través de un correcto examen objetivo general, particular, y los métodos complementarios indicados.

Se deben investigar las causas por las cuales el gato comenzó a rociar orina y por qué sigue haciéndolo, a través de preguntas como: ¿La aspersión comienza con la época reproductiva? ¿Se mudaron hace poco? ¿Está el animal más nervioso en este momento? ¿Hay gatos nuevos en la casa?. Algunas de estas situaciones podrían ser transitorias.

En casas donde hay varios gatos puede ser difícil identificar al o a los que están rociando con orina. Aunque se observe a alguno haciéndolo, eso no significa que otro no lo haga también. Se los puede separar para identificar a los culpables, pero ese cambio ambiental puede influir en la manifestación de la conducta. En esos casos se puede utilizar la fluoresceina sódica, administrada por vía subcutánea u oral, la cual se excreta a las 2 hs. por orina. La fluorescencia persiste durante 24 hs. en los lugares manchados con orina. Al ser hidrosoluble se diluye en la orina y no mancha las telas, desapareciendo en varios días. Se comienza administrando al animal más sospechoso 0,3 ml de la solución de fluoresceina al 10 % subcutáneamente, o 0,5 ml vía oral. A las 48 hs se administra al otro gato, y así sucesivamente. Para ver la fluorescencia puede ser necesario recurrir al uso de la lámpara de Wood.

También se deben evaluar las medidas implementadas en el pasado para intentar corregir el problema (si las hubo) y que resultado tuvieron.

Pronóstico:

Si la causa desaparece, un porcentaje reducido de pacientes se recupera espontáneamente. Si no es así se hace necesario implementar un tratamiento porque de lo contrario el proceso evoluciona a un estado de ansiedad permanente.

Tratamiento:

Ambiental:

Analizar las rutinas domésticas y la capacidad del propietario de cumplir con las indicaciones. De ser posible se deben eliminar los factores identificados como desencadenantes de la conducta, o disminuir la exposición a los mismos:

1) Evitar las visitas de gatos vecinos con chorros de agua, colocando trampas para ratones dadas vueltas en los lugares de acceso o cercos de descarga. Eliminar objetos que puedan atraerlos. Cerrar la puerta gatera o colocar las que se abren solo con el gato residente (por sensor eléctrico).

2) Eliminar la orina de gatos callejeros de puertas y ventanas. Primero lavar con agua, después con lavandina en agua en 1:30 o agua oxigenada 1:3, después con detergente en agua 1:3, nuevamente con agua, después secar, y por último empapar con alcohol puro.

3) Disminuir el número de gatos en el hogar.

4) Evitar que los niños molesten al animal.

5) Mantener alejado al gato de los lugares donde pueda ver a otros gatos.

6) Aumentar el tiempo que el gato pasa fuera de la casa ya que de esa forma puede rociar orina en el exterior y no dentro de la vivienda, o disminuir la permanencia fuera de la casa para evitar la exposición a estímulos desencadenantes de la conducta.

7) Generar una atmósfera de abundancia colocando cajones, alimentos, zonas de descanso, escondites (se pueden colocar gateras en puertas interiores) y aumentar el espacio con estructuras de juego (árboles, estantes, etc.).

8) Alimentar al gato en el lugar donde rocía, transformar el lugar en un área de descanso, o colocar juguetes colgantes. Al cambiar la importancia del lugar para el gato a veces se detiene la conducta de aspersión.

Metodológico:

Como la aspersión es una conducta normal del gato frente a ciertas situaciones del medio o sociales, este aspecto del tratamiento por lo general no da resultado. Solo es útil cuando la aspersión se realiza en uno o dos lugares específicos.

1) Castigo: - Interactivo. Consiste en gritar o arrojar objetos cerca del gato en el momento que está rociando orina, pero dejan de hacerlo en ese lugar y lo hacen en otros.

- Remoto. Colocar trampas para ratones dadas vuelta cerca de los lugares donde ensucia. Suele ser más efectivo. También se puede utilizar un rociador para arrojarle un chorro de agua o dispositivos que emitan sonidos molestos, pero es importante asegurarse de no ser visto por el gato. De esta forma asocia el castigo con el lugar donde realiza la aspersión y no con el dueño. Sin embargo con el tiempo el problema puede recidivar por ser el condicionamiento muy sensible a las indicaciones del entorno (al no estar la trampa la asociación aprendida deja de funcionar).

2) Aversión: Generar rechazo hacia el sitio de aspersión colocando naftalina, vinagre, atomizadores perfumados, desodorantes de personas o productos comerciales con metil-nonil-cetona. No suele dar resultado, o lo da inicialmente y posteriormente reaparece por habituación.

Farmacológico:

1) Azapironas: Ansiolítico serotoninérgico (pre y postsinàptico) y dopaminérgico selectivo. No causa los efectos colaterales de las benzodiazapinas, ni farmacodependencia. Los únicos efectos colaterales podrían ser: aumento de afectividad hacia el propietario, inapetencia, letargia e interferencia con medicaciones tiroideas.

Buspirona (Bespar 5 mg/comp.): Eficacia del 55 % y una recidiva del 50 %. La respuesta en los gatos que viven solos sería menor que cuando conviven con otros gatos. Para ver el efecto esperar de 2 a 4 semanas, si es eficaz seguir durante 8 semanas más antes de disminuir la dosis o suspender. Si no fue efectiva, aumentar la dosis o cambiar de droga.

0,5 a 1 mg/kg/8 - 12 - 24 hs. PO.

2) Benzodiazepinas: Tienen efecto ansiolítico y tranquilizante. Actúan sobre el sistema límbico y la formación reticular, potenciando el GABA (neurotransmisor inhibidor a nivel sistema nervioso central). Como efecto colateral se puede presentar sedación, ataxia, hiperfagia, agresión por desinhibir la conducta de ataque, interferencia con el aprendizaje, mayor apego al propietario, y casos raros de hepatonecrosis. Debe ser utilizado con precaución en pacientes con hepatopatìas. El uso crónico puede inducir acostumbramiento.

Diazepam (Valium 5 mg/comp., 10 mg/comp.): Parece ser efectivo en muchos casos (55 a 75 %), pero presenta una gran variación individual en la respuesta. Algunos desarrollan una hiperactividad inicial pero desaparece durante los primeros días o aumentando la dosis. La dosis se puede aumentar o disminuir en un 25 % hasta ser efectiva, lo cual generalmente tarda 1 a 2 semanas. Después de 4 a 8 semanas de tratamiento se disminuye la dosis gradualmente. La mayoría recidiva al suspender la terapia (90 %) y se puede prolongar el tratamiento hasta 6 meses.

0,2 a 0,4 mg/kg/8 - 12 - 24 hs. PO.

Alprazolam (Alplax 0,5 mg/comp., 1 mg/comp., 2 mg/comp.): Tendría mayor eficacia que el diazepam.

0,125 a 0,25 mg/kg/8 a 12 hs. PO.

Clorazepato dipotásico (Tranxilium 5 mg/caps., 10 mg/caps.): Posee una mayor vida media por lo cual los intervalos de dosificación pueden ser mayores.

0,2 a 0,4 mg/kg/12 - 24 hs. PO.

3) Antidepresivos tricíclicos: Inhiben la recaptación de serotonina, dopamina y noradrenalina, con efecto ansiolítico y ligera sedación. El efecto puede tardar de 3 a 4 semanas. Como efecto colateral presentan acción anticolinérgica periférica y central (boca seca, constipación, retención de orina, nauseas, anorexia, desorientación, excitación, depresión, ataxia y reacciones alérgicas), alteran enzimas hepáticas, y dan cardiotoxicidad.

Amitriptilina (Tryptanol 25 mg/comp. y 75 mg/comp.): Inhibe la recaptación de noradrenalina y algo de serotonina. Los efectos colaterales son sedación y manifestaciones anticolinérgicas.

0,5 a 2 mg/kg/12 - 24 hs. PO.

Clomipramina (Anafranil 25 mg/comp. y 75 mg/grageas): Inhibe la recaptación de serotonina y algo de noradrenalina. Los efectos colaterales son mucho menores que con la anterior.

0,5 a 1 mg/kg/24 hs. PO.

4) Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina: Son antidepresivos serotoninérgicos que actúan aumentando la permanencia de la serotonina en el espacio sináptico, con efecto ansiolítico y muy pocos o nulos efectos colaterales. Tardan 2 semanas en producir cambios en el temperamento cuando son efectivos.

Fluoxetina (Prozac 20 mg/comp.): 0,5 a 1 mg/kg/24 hs. PO.

5) Progestágenos: Posee efecto ansiolítico y tranquilizante al inhibir la testosterona y el comportamiento masculino a nivel central (feminizante). Tienen mayor eficacia en los casos de aspersión generalizada, pero el resultado depende del sexo y del número de gatos en la casa. Cuando la conducta fue provocada por factores ambientales transitorios la recuperación es permanente, de otro modo pueden ser necesarios tratamientos repetidos. Al mes de iniciado el tratamiento se resuelven el 30 % de los casos. Son más eficaces en los machos que en las hembras, y más en los gatos que viven sin otros gatos en la casa. Las que menos responden son las hembras que conviven con otros gatos. Como efecto colateral se presenta polidipsia, polifagia, depresión, hiperplasia y neoplasia mamaria, diabetes mellitus, endometritis-piòmetra, disminución de libido y de la espermatogènesis.

Acetato de Megestrol (Anticonceptivo gotas 10 mg/ml, Megestrol 20 mg/comp.): Produciría mayor depresión y polifagia.

2,5 a 10 mg/día, PO. Si es efectivo se reduce la dosis gradualmente a lo largo de intervalos de 2 semanas hasta una dosis de 5 mg una vez por semana, para terminar en 2 a 6 meses. Si no hay mejoría inicial no se debe aumentar la dosis.

Acetato de medroxiprogesterona (Medroxiprogesterona 50 mg/ml):

5 a 20 mg/kg cada 4 meses, SC en la zona inguinal o IM. ·

Feromonoterapia:

De las muchas moléculas presentes en las marcas faciales (feromonas) se han identificado 5 compuestos funcionales diferentes, de los cuales una de ellas, la F3, inhibe la aspersión con cierto efecto ansiolítico sobre la conducta.

"Feliway" es un análogo sintético de la fracción F3 que se comercializa en algunos países (Francia, EEUU) en forma de aerosol para ser aplicado sobre las superficies rociadas con orina. El efecto sobre la aspersión es más rápido que el de los psicotrópicos con un 88 % de eficacia a los 7 días de comenzada su utilización, y notandose un restablecimiento de la actividad de exploración y de alimentación por parte del paciente (Pageat).

Quirúrgico:

1) Gonadectomía: La orina del macho tiene un olor acre, causado por los andrógenos gonadales y la presencia de compuestos aromáticos procedentes de la degradación del esperma. La orquidectomía elimina esta característica a los pocos días. Esta pauta terapéutica es muy efectiva. El 80 % de los gatos machos adultos que rociaban disminuyen rápidamente su conducta, y un 10 % la disminuyen lentamente en un lapso de varios meses. En un 10 % la aspersión continua. Esto no se debe a cantidades residuales de testosterona, ya que entre 8 y 16 hs. postquirúrgicas la concentración de hormonas en sangre desciende a los niveles del animal castrado (Hart-Hart). En los machos castrados en la prepubertad se presenta aspersión urinaria en un 10 % de los casos, comenzando a los 3 o 4 años de edad. Por lo tanto la edad de realización de la cirugía no influye en la incidencia de este problema. La incidencia para las hembras castradas es del 5 %.

2) Tractotomía olfatoria: Es una neurocirugía simple con poco riesgo quirúrgico y de recuperación, y no tiene mayores efectos colaterales. Se debería tener en cuenta en los casos en que las demás alternativas fallaron, y se quiere evitar la eutanasia. En la mayoría de esos casos ha sido utilizada con éxito (50 % en los machos y casi 100 % en las hembras). El fundamento es que al iniciarse la aspersión con el gato oliendo el lugar (en la mayoría de los casos), al quedar anósmico pierde mucha de la motivación para rociar orina. Al día siguiente puede mostrar poco interés por la comida, pero se lo puede estimular con un concentrado cárneo para bebe untado en los labios. Para comprobar el éxito de la cirugía, ya que pueden seguir con la conducta de olfatear sin poder oler, se realiza la prueba de la "comida escondida", colocando carne debajo de un papel para ver si el paciente la puede encontrar. A veces se nota un aumento de la conducta afectiva, del apetito, aceptación a una mayor variedad de comidas, y en algunos casos una mayor selectividad alimenticia.

3) Miectomía del músculo isquiocavernoso: También es una medida extrema que consiste en la sección de dicho músculo a nivel de sus inserciones en el pene y huesos de la pelvis. Esta técnica se fundamenta en que la motivación para rociar orina disminuye cuando el gato no puede dirigir su pene.

Evolución:

Si el tratamiento metodológico, solo o combinando con psicotrópicos o feromonales (no presente en el país), no es posible o efectivo, se recurre a la gonadectomía. Los que no responden se pueden tratar con progestágenos. La última opción cuando se está considerando la eutanasia puede ser la tractotomía olfatoria o la miectomía del isquiocavernoso, las cuales en nuestro medio no se realizan.

Bibliografía:

1.- Beaver, B. V.: Problemas de Comportamiento en los Felinos. In Clínica Veterinarias de Norte América; La Medicina en el Gato. Buenos Aires, Hemisferio Sur, 21-30, 1985.

2.- Beaver, B. V.: Feline Behavior: A Guide for Veterinarians. Feline Communicative Behavior. Philadelphia, Saunders, 63-86, 1992.

3.- Beaver, B. V.: Manifestaciones Psicogénicas de las Perturbaciones Ambientales. In August, J. R.: Consultas en Medicina Interna Felina 1. Buenos Aires, Intermédica, 19-24, 1993.

4.- Beaver, B. V.: Comportamiento de perros y gatos. Rev. Med. Vet., 76: 6, 394-404, 1995

5.- Borchelt, P. L.: Cat Elimination Behavior Problems. In Veterinary Clinics of North America, small animal practice. Advences in companion animal behavior. 21: 2, 257-264, 1991.

6.- Cooper, L. ; Hart, B. L.: Comparison of diazepam with progestin for effectiveness in suppression of urine spraying behavior in cats. JAVMA, 200: 6, 797-801, 1992.

7.- Cooper, L. L.: Feline Inappropriate Elimination. In The Veterinary Clinics of North America, small animal practice. Progress in companion animal behavior. 27: 3, 569-600, 1997.

8.- D’Autremont, R. L.; Baldwin, C. J.: Review of pharmacologic agents used to treat feline bihavioral disorders. Iowa State University Veterinarian, 59, 25-32, 1997. Ciencia Vet. Pet’s, 14: 75, 133-141, 1998.

9.- Dehasse, J.: Anxiety in cats. 16 de marzo de 1997. http://www.geocities.com/Hertland/Plains/2913/catanx.htm

10.- Halip, J. W.; Luescher, U. A.; McKeown, D. B.: Inappropriate elimination in cats, part 1. Feline Practice, 20: 3, 17-21, 1992.

11.- Halip, J. W.; Luescher, U. A.; McKeown, D. B.: Inappropriate elimination in cats, part 2. Feline Practice, 20: 4, 25-29, 1992.

12.- Hart, B. L.; Hart, L. A.: Canine and Feline Behavioral Therapy; Urine Spraying and Urine Marking in Cats. 1ª ed., Philadelphia, Lea & Febiger, 134 - 145, 1985.

13.- Hart, B. L.; Eckstein, R. A.; Powell, K. L.; Dodman, N. H.: Effectiveness of buspirone on urine spraying and inappropriate urination in cats. JAVMA, 203: 2, 254-258, 1993.

14.- Horwitz, D.: Feline housesoiling. TNAVC, Proceedings, 1998.

15.- Houpt, K. A.: Housesoiling: treatment of a common feline problem. Vet. Med., October, 1000-1006, 1991.

16.- Houpt, K. A.; Reisner, Y. D.: Alteraciones del Comportamiento. In Ettinger, S. J.; Feldman, E. C.: Tratado de Medicina Interna Veterinaria, Enfermedades del perro y el gato. 4a. ed., Buenos Aires, Intermédica, 213 - 224, 1997.

17.- Hunthausen, L. W.: Dealing and Treating of the Aggression Problems in Cats. Vet. Med., August, 726-735, 1993.

18.- Hunthausen, L. W.; Landsberg, M. G.: A Practitioner’s Guide Pet Behavior Problems. The American Animal Hospital Association, 1995. Selecciones Veterinarias, 5: 1-2-4-5, 1997.

19.- Landsberg, G.; Hunthausen, W.; Ackerman, L.: Manual de Problemas de Conducta del Perro y Gato; Problemas de la Conducta de Eliminación. Zaragoza, Acribia, 103-124, 1998.

20.- Manteca Vilanova, X.: Etología Clínica Veterinaria del perro y del gato: Comportamiento de Eliminaciòn. Barcelona, Multimédica, 43-67, 1996.

21.- Marder, A.: Inappropriate Elimination: Diagnosis and Management. In August, J. R.: Consultations in Feline Medicine 3. Philadelphia, Saundres, 365-369, 1997.

22.- Mugford, R. A.: Problemas de Comportamiento. In Chandler, E. A.; Gaskell, C. J.; Hilbery, D. R.: Medicina y Terapeútica Felina. 1a. ed., Zaragoza, Acribia, 415-424, 1990.

23.- Overall, Karen L.: Clinical Behavioral Medicine Small Animals; Feline Elimination Disorders. St. Louis, Mosby, 160-194, 1997.

24.- Pageat, P.: La comnunicación química en el universo de los carnívoros domésticos. Le Point Vétérinaire, 28: 181, 1055-1063, 1997. 7 Días en la Vida de un Veterinario, 18, 9-18, 1998.

25.- Pageat, P.; Béata, C.: Curso Básico de Etología Clínica. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., del 4 al 6 de marzo de 1999.

26.- Pemberton, P. L.: Control del Comportamiento Canino y Felino: Terapia con Progestinas. In Kirk, R. W.: Terapéutica Veterinaria; Práctica Clínica en Especies Pequeñas. 7ª. Edic., México, CECSA, 836-844, 1984.

27.- Simpson, B. S.: Feline elimination problems. TNAVC, Proceedings, 1997.

28.- Simpson, B. S.: Feline housesoiling. Part II. Urine and fecal marking. The Compendium Education, 20: 12, 1331-1339, 1998.

29.- Voith, V. L.: Alteraciones de Conducta. In Davis, L. E.: Manual de Terapéutica de los Pequeños Animales. 1ª. Edic., Barcelona, Salvat, 527-556, 1987.

30.- Voith, V. L.: Alteraciones de la Conducta. In Ettinger, S. J.: Tratado de Medicina Interna Veterinaria, Enfermedades del perro y el gato. 2ª. Edic., Buenos Aires, Intermédica, 209-226, 1989.

31.- Voith, V. L.; Borchelt, P.L.: Readings in Companion Animal Behavior: Elimination Behavior Problems in Cats. Trenton, VLS, 179-190, 1996.

EJE CONCEPTAL DEL ARTICULO

(Derechos reservados Portal Veterinaria.com)

Aspersión urinaria en felinos:

- Es el problema de comportamiento más común en felinos.
- Incidencia en orden decreciente: Machos enteros, hembras enteras, machos castrados, hembras castradas.

Causa:

- Marcaje del territorio con las feromonas urinarias, con la finalidad de organizarlo y defenderlo y/o atraer a las hembras sexualmente receptivas.
- En castrados: por ansiedad, depresión de involución.

Fisiopatología:
- El gato adulto establece un lazo afectivo con el espacio en cual vive. Su territorio es un conglomerado de zonas (campos territoriales), con distintas funciones identificadas por distintos tipos de marcas olorosas, visuales y hasta auditivas.
- Las dimensiones y defensa de estas zonas varia en función de las condiciones ecológicas, el estado emocional, el fisiológico y su nivel de socialización.
- Las condiciones en que se produce la aspersión indican la relación de esta conducta con situaciones de excitación, ya sean agresivas o sexuales.
- Los objetos y ropas del propietario son rociados para asociar su olor con una influencia protectora contra, para sustituir el olor del rival que provoca ansiedad o por recibir menos atención del dueño (llama la atención)

Signos y Síntomas:
Olfateo del lugar a rociar (superficie vertical). Luego se da vuelta y en posición erecta, con un movimiento de pisoteo de los miembros posteriores, dirige un chorro de poca cantidad de orina hacia ese lugar (aprox. 1 ml): paredes de vestíbulos, puertas, ventanas, marcos, muebles, cortinas, bibliotecas, ropa y electrodomésticos.
Machos enteros: aumenta durante la estación reproductiva.

Diagnóstico:
- Es importante distinguir aspersión de micción y defecación inapropiada: en éste último caso el gato evacua una gran cantidad de orina. Tener en cuenta en qué lugares marca y ver si hay un patrón específico en la conducta.
- Descartar problemas médicos del aparato urinario o de los sacos anales.
- Investigar las causas por las cuales el gato comenzó a rociar orina y por qué sigue haciéndolo.
- En donde hay varios gatos puede ser difícil identificar al o a los que están rociando con orina: fluoresceina sódica, SC o PO, se excreta a las 2 hs. por orina.

Tratamiento:

Ambiental:

  • Evitar las visitas de gatos vecinos
  • Eliminar la orina de gatos callejeros de puertas y ventanas
  • Disminuir el número de gatos en el hogar
  • Aumentar el tiempo que el gato pasa fuera de la casa
  • Generar una atmósfera de abundancia
  • Alimentar al gato en el lugar donde rocía

Metodológico:

1) Castigo: - Interactivo. - Remoto.
2) Aversión: naftalina, vinagre, metil-nonil-cetona.

Farmacológico:

1) Azapironas: Buspirona (Bespar 5 mg/comp.), 0,5 a 1 mg/kg/8 - 12 - 24 hs. PO.

2) Benzodiazepinas: Diazepam (Valium 5 mg/comp., 10 mg/comp.), 0,2 a 0,4 mg/kg/8 - 12 - 24 hs. PO.
Alprazolam (Alplax 0,5 mg/comp., 1 mg/comp., 2 mg/comp.), 0,125 a 0,25 mg/kg/8 a 12 hs. PO.
Clorazepato dipotásico (Tranxilium 5 mg/caps., 10 mg/caps.), 0,2 a 0,4 mg/kg/12 - 24 hs. PO.

3) Antidepresivos tricíclicos: Amitriptilina (Tryptanol 25 mg/comp. y 75 mg/comp.), 0,5 a 2 mg/kg/12 - 24 hs. PO.
Clomipramina (Anafranil 25 mg/comp. y 75 mg/grageas), 0,5 a 1 mg/kg/24 hs. PO.

4) Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina: Fluoxetina (Prozac 20 mg/comp.): 0,5 a 1 mg/kg/24 hs. PO.

5) Progestágenos: Acetato de Megestrol (Anticonceptivo gotas 10 mg/ml, Megestrol 20 mg/comp.), 2,5 a 10 mg/día, PO.
Acetato de medroxiprogesterona (Medroxiprogesterona 50 mg/ml), 5 a 20 mg/kg cada 4 meses, SC en la zona inguinal o IM.

Feromonoterapia:
"Feliway" es un análogo sintético de la fracción F3 que se comercializa en algunos países (Francia, EEUU) en forma de aerosol para ser aplicado sobre las superficies rociadas con orina.

Quirúrgico:

1) Gonadectomía: El 80 % de los gatos machos adultos que rociaban disminuyen rápidamente su conducta, y un 10 % la disminuyen lentamente en un lapso de varios meses. En un 10 % la aspersión continua.

2) Tractotomía olfatoria: tener en cuenta en los casos en que las demás alternativas fallaron.

3) Miectomía del músculo isquiocavernoso: la motivación para rociar orina disminuye cuando el gato no puede dirigir su pene.

En conclusión, qué tratamiento elegir?
Si el tratamiento metodológico, solo o combinando con psicotrópicos o feromonales (no presente en el país), no es posible o efectivo, se recurre a la gonadectomía. Los que no responden se pueden tratar con progestágenos. La última opción cuando se está considerando la eutanasia puede ser la tractotomía olfatoria o la miectomía del isquiocavernoso, las cuales en nuestro medio no se realizan.

Mas noticias

Actualidad Animales de compañia

06 Mayo 2021

06/05/2021

¡Participa en la encuesta anual de Argos!

Empresas Animales de compañia

06 Mayo 2021

06/05/2021

El Centro Terapéutico del Alzheimer de Reus recupera sus actividades con animales gracias a Ceva Salud Animal

Productos Animales de compañia

06 Mayo 2021

06/05/2021

Gama dermatológica de Royal Canin, el cuidado de enfermedades cutáneas de gatos y perros a través de la nutrición

Actualidad Animales de compañia

06 Mayo 2021

06/05/2021

El estudio del osteosarcoma canino y humano van de la mano

Actualidad Animales de compañia

06 Mayo 2021

06/05/2021

“La idea del profesional veterinario que debe saber hacer de todo cada vez es menos frecuente”

 
 

EVENTOS