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Diagnóstico y tratamiento de las reacciones adversas al alimento en perros y gatos

Aparato digestivo y nutrición


A lo largo del artículo analizaremos las opciones dietéticas que están en nuestras manos para diagnosticar y tratar las alergias y las intolerancias alimentarias.

Cecilia Villaverde, BVSc, PhD, DACVN, DECVCN
Universitat Autònoma de Barcelona
Expert Pet Nutrition
www.expertpetnutrition.com

Las reacciones adversas al alimento (RAA) incluyen tanto alergias como intolerancias alimentarias (figura 1). Clínicamente son indiferenciables, por lo que RAA es el término más adecuado para referirse a estos problemas. El manejo dietético es muy importante, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento [1,2].

Diagnóstico

El diagnóstico de RAA [3] se realiza mediante la prueba de eliminación-desafío (figura 2). Esta prueba consiste en identificar ingredientes a los cuales el paciente no ha estado expuesto y proporcionar una dieta a base de uno de estos ingredientes de manera exclusiva durante al menos 8-12 semanas, en caso de signos cutáneos. Este plazo puede ser de 3-4 semanas en caso de signos gastrointestinales. Si el paciente deja de mostrar los signos clínicos, bien cutáneos (prurito) o gastrointestinales (vómitos y/o diarrea, generalmente), entonces se debe pasar a la fase siguiente: el desafío.

Desafío

El desafío consiste en volver a alimentar al paciente con la dieta anterior, o con ingredientes individuales de la dieta anterior. Si los signos clínicos vuelven, entonces diagnosticamos al paciente con RAA. Si el paciente no responde positivamente a la eliminación o sus signos clínicos no recaen con el desafío, la RAA se descarta. Es posible que los pacientes que responden positivamente a la eliminación pero no recaen en el desafío se beneficien de otras características de la dieta (como su alta digestibilidad, fibra prebiótica, etc.) [3,4].

Las RAA no pueden diagnosticarse de otra manera [4]. Las pruebas de serología, medianamente útiles en casos de alergias ambientales, no son fiables para esta enfermedad y son una pérdida de tiempo y dinero.

Descartar o confirmar

Para que el diagnóstico se realice de forma fiable y podamos descartar o confirmar una RAA se deben cumplir varias condiciones:

  1. La dieta es realmente novel: el paciente nunca ha estado expuesto a los ingredientes o a la dieta comercial específica.
  2. Los propietarios cumplen las instrucciones: es decir, la dieta de eliminación se da de forma exclusiva durante todo el tiempo necesario. Esto implica que no se pueden dar premios, restos de mesa, medicaciones con saborizantes, pastas de dientes, etc. Además deben identificarse y controlarse las fuentes de alimento externas y puede ser necesario pasear al paciente con bozal para que no recoja comida del suelo en los paseos.
  3. El desafío se realiza: en ciertos casos los propietarios pueden negarse a realizarlo, ya que no quieren que recaigan los signos clínicos. En este caso, el diagnóstico sólo es presuntivo.

Tratamiento

El tratamiento consiste en evitar los ingredientes culpables de la RAA de por vida. Si estos ingredientes se han identificado mediante una prueba de eliminación-desafío, hay que encontrar una dieta que no los incluya. En los casos donde no se ha realizado el desafío, se puede continuar con la dieta de eliminación usada en el diagnóstico si es completa y equilibrada para la especie y etapa fisiológica.

Estos pacientes inicialmente no pueden recibir extras/premios, salvo que tengan la misma composición de la dieta tolerada o se haya probado su tolerancia.

Elección de dieta

Una buena evaluación nutricional (www.wsava.org/nutrition-toolkit) es importante para decidir el plan nutricional, incluyendo la elección de la dieta [5].

Existen varias opciones para elegir dietas tanto para el diagnóstico como para el manejo a largo plazo. Las dietas de diagnóstico las llamamos “dietas de eliminación”. El término “dieta hipoalergénica” debe evitarse, ya que se considera que los ingredientes a los que el paciente reacciona no son alergénicos per se, sino que reflejan la composición de los alimentos para mascotas de los últimos años. Es decir, los pacientes muestran más RAA hacia ingredientes a los que están expuestos de forma repetida. El artículo retrospectivo de revisión de Verlinden et al. (2006) [6] señala como principales culpables al vacuno, lácteos y trigo en perros y a vacuno, lácteos y pescado en gatos, reflejando ingredientes típicos de las dietas en las décadas de los 80-90.

Las dietas comerciales veterinarias terapéuticas de eliminación además son altamente digestibles, tienen cierta cantidad de fibra prebiótica y en algunos casos llevan ácidos grasos omega 3 añadidos que pueden ayudar al control de la inflamación. Algunas de ellas están formuladas para crecimiento, en caso que haga falta realizar una prueba de eliminación en cachorros.

Lo más importante a la hora de elegir una dieta para el diagnóstico es que sea realmente novel. Para asegurar que esto se cumple, es necesario realizar una historia dietética exhaustiva (un ejemplo de formulario se puede encontrar en: Formulario para historia dietética breve (WSAVA)). Las dietas de proteína hidrolizada son muy útiles en el caso de no poder conseguir una buena historia dietética, pero hay un pequeño porcentaje de pacientes que pueden reaccionar al hidrolizado si son sensibles a la proteína intacta. Por lo tanto, si la historia dietética es incompleta, la recomendación es realizar la prueba de eliminación-desafío al menos dos veces, una con ingredientes poco comunes y otra con dietas a base de proteína hidrolizada. Así se reduce la probabilidad de realizar un diagnóstico erróneo por utilizar una dieta no novel para ese paciente.

La legislación de etiquetaje puede imposibilitar conseguir una lista exhaustiva de ingredientes a los cuales nuestro paciente ha sido expuesto, ya que ciertos alimentos listan sus ingredientes como categorías (por ejemplo “carnes y subproductos cárnicos” en vez de “harina de pollo”).

Casera frente a comercial

Dentro de las dietas de eliminación de ingredientes poco comunes, podemos elegir entre casera y comercial (ver tabla con la lista de pros y contras). En la opinión de la autora, las dietas comerciales son preferibles en general, aunque algunos dermatólogos prefieren las caseras ya que no llevan aditivos y las dietas comerciales pueden tener neoantígenos creados durante su procesado [7]. Para el diagnóstico en animales adultos es aceptable (aunque no ideal) usar una dieta de eliminación casera no equilibrada, sin embargo, esto debe evitarse en animales en crecimiento (donde hay que escoger entre las dietas de eliminación formuladas para tal fin) y cuando usamos la dieta de eliminación a largo plazo. Las dietas caseras pueden equilibrarse por un profesional especializado en nutrición veterinaria. A nivel europeo, estos especialistas se pueden hallar en: www.esvcn.eu/college.

Si elegimos usar una dieta comercial es extremadamente importante asegurar que sólo lleva los ingredientes que declara y que no hay potenciales antígenos debidos a contaminación cruzada, al usar la misma línea de fabricación. Por lo tanto, se recomienda el uso de dietas veterinarias terapéuticas de casas comerciales de reputación contrastada que o bien tienen una línea exclusiva de fabricación o limpian de forma exhaustiva la línea antes de producir las dietas de eliminación. Un estudio encontró antígenos de fuentes proteicas no declaradas en cuatro dietas de mantenimiento no veterinarias comercializadas como dietas para animales con RAA [8].

Cumplimiento

En cualquier caso, es muy importante que sólo se consuma el alimento prescrito en la fase diagnóstica: no extras, o medicaciones con saborizantes o pasta de dientes.

En la fase de tratamiento (largo plazo), se pueden incorporar extras/premios (cómo máximo aportando un 10 % de las calorías diarias):

Algunas casas comerciales tienen premios hechos de los mismos ingredientes que sus dietas de eliminación.

Se pueden usar premios caseros, por ejemplo, si el paciente consume una dieta comercial a base de pato, se podría dar carne de pato a la plancha.

Frutas y verduras suelen ser muy poco problemáticas (manzana, zanahoria, melón, etc.).

Los extras se incorporarán a la ración uno a uno y se darán al menos dos semanas para ver la tolerancia del paciente a ellos.

Cantidad a alimentar

Se debe alimentar la cantidad suficiente para mantener el peso adecuado y una buena condición corporal. La cantidad recomendada en la etiqueta es un buen punto de inicio pero se debe ajustar cada dos semanas ya que las necesidades individuales pueden diferir hasta en un 50 % respecto a la recomendación. Según el NRC (2006) [9] las necesidades energéticas de un perro adulto (MER, kcal/día) se obtienen multiplicando el peso metabólico (kg0,75) por un factor de entre 95 (animal muy poco activo) y 130. En gatos, el MER (kcal/día) se obtiene multiplicando el peso metabólico (kg0,67) por 100 en gatos delgados, mientras que en gatos obesos la fórmula es 130 x peso (kg)0,4. En caso de usar estas fórmulas, sigue siendo importante ajustar la dosis cada dos semanas.

Pauta de alimentación

Esta debe ajustarse a la evaluación nutricional. Por ejemplo, en animales con sobrepeso o tendencia a la obesidad siempre se debe racionar. Si alimentamos con dieta húmeda o casera, también hay que racionar. En animales delgados (especialmente intactos) con una buena autorregulación energética es posible alimentar ad libitum.

En caso de racionar, podemos alimentar una o varias veces al día, dependiendo del estilo de vida de los propietarios y de la raza. Por ejemplo, en razas predispuestas a torsión es más recomendable dar al menos dos comidas al día. En pacientes con sobrepeso u obesidad (o tendencia) que muestran comportamientos asociados al hambre se recomienda alimentar múltiples veces al día.

Seguimiento

El seguimiento se realizará mediante:

  • Evaluación nutricional [5]: peso, condición corporal, condición muscular, historia dietética, etc. En caso de pacientes con dietas caseras a largo plazo (equilibradas por un experto) se recomienda que esta evaluación sea dos veces al año, en vez de una.
  • Presencia/ausencia de signos clínicos.

Es posible que a la larga el paciente desarrolle intolerancia a la dieta actual. Si ese es el caso, debe buscarse otra dieta de eliminación y repetir el proceso.

Bibliografía disponible en www.argos.grupoasis.com/bibliografias/reaccionesadversas175.doc

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