China ha registrado su primera infección humana con la cepa H3N8 de gripe aviar. Las autoridades sanitarias del país han insistido en que el riesgo de que se propague entre las personas es bajo.
La variante del virus se halló el pasado 5 de abril en un niño de cuatro años de la provincia central de Henan que tenía fiebre y otros síntomas, declaró la Comisión Nacional de Salud china en un comunicado recogido por la agencia Reuters. El niño había estado en contacto con gallinas y cuervos criados en su casa, agregó.
La variante H3N8 es común en caballos y perros e incluso se ha encontrado en focas. No se han reportado casos humanos de H3N8, apuntaron las autoridades sanitarias. Los análisis de la secuencia del genoma completo indican que el virus H3N8 en este caso humano es un reordenamiento, con genes de virus que se han detectado previamente en aves de corral y aves silvestres, explicó Nicola Lewis, experta en gripe aviar del Royal Veterinary College de Gran Bretaña.
El virus justifica una mayor vigilancia, dijo Erik Karlsson, subdirector de la unidad de virología del Instituto Pasteur en Camboya. Su implicación en la pandemia de influenza de 1889, conocida como gripe rusa, fue "una gran preocupación por el riesgo del virus", agregó.
Las enormes poblaciones de aves silvestres y de granja de China de muchas especies proporcionan un entorno ideal para que los virus aviares se mezclen y muten. Algunos infectan esporádicamente a las personas, generalmente a quienes trabajan con aves de corral. El año pasado, China reportó el primer caso humano de H10N3.
La comisión de salud afirmó que un estudio inicial mostró que la variante aún no tenía la capacidad de infectar a los humanos de manera efectiva y que el riesgo de una epidemia a gran escala era bajo.
Aunque es raro, las infecciones en humanos pueden conducir a mutaciones adaptativas que potencialmente permiten que estos virus se propaguen más fácilmente en los mamíferos, comentó Karlsson. “Tenemos que estar preocupados por todos los eventos indirectos”, añadió.