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Métodos para el control de enteropatía proliferativa porcina (ileítis)


Definición

Es una enfermedad entérica común en cerdos de destete a engorde y hembras de reemplazo, presentándose bajo una gran variedad de sistemas de manejo; ocasionando grandes pérdidas económicas; principalmente por reducción de la ganancia diaria promedio, el aumento de la conversión alimenticia y aumento en el porcentaje de cerdos vendidos como desecho.

A esta enfermedad generalmente se le dan otras sinonimias como son: adenomatosis intestinal, ileítis regional, enteritis hemorrágica porcina, enteritis necrótica, intestino de manguera, ileítis, etc.

Importancia económica

En estudios realizados, para determinar el impacto económico de esta enfermedad se ha observado que se elevan los costos por alimentación de 6 a 20 %, y se incrementa de 5 a 20 días el uso de las instalaciones en la fase de crecimiento. (Mc Orist IPVS 96) En cerdos afectados se disminuye la ganancia diaria promedio en un 50 % y se aumenta la conversión alimenticia en un 30 %, dejando de ganar 10 dólares por cerdo producido ( J.D. Mckinnon 1993). En estudios realizados en México en granja experimental, se ha observado que al mezclar cerdos provenientes de granja negativa con cerdos de granja positiva; los cerdos que recibieron tratamiento (Tylan Fosfato) tuvieron una mejora en la ganancia diaria promedio de 0.045 Kg. más en comparación con los que no recibieron tratamiento.

Epidemiología

El período de incubación es de 14 a 21 días, la transmisión se supone fecal - oral de la hembra al lechón y de cerdo a cerdo en cerdos de destete a engorde; la edad de susceptibilidad es de la 4a semana hasta los 12 meses de edad. Se ha observado que las razas obscuras son más resistentes a la enfermedad que las razas blancas. En estudios de tipo epidemiológico se han encontrado que los principales factores de riesgo asociados a la presentación de EPP son: el mezclado, el frío y el calor; aunque también se consideran factores de riesgo asociados: movimientos, cambios bruscos de temperatura, cambios en la dieta (como puede ser cambios de medicación o cambios en el tipo de grano), época del año, micotoxinas en el alimento, otras enfermedades existentes en la granja. (En granjas con presencia del virus de PRRS los brotes por EPP son más graves). Una hipótesis respecto al efecto de estos factores de riesgo es que de alguna manera afectan los patrones de alimentación del cerdo, lo cual propicia el medio adecuado para la manifestación de la enfermedad. La flora intestinal normal también juega un papel importante en la presentación de EPP, ya que al inocular cerdos gnotobióticos con cultivos puros de L. intracellularis no se manifiesta la enfermedad, pero al adicionar a estos cerdos flora normal, si se manifiesta la enfermedad; es probable que la presencia de estas bacterias en el medio intestinal produzca los cambios físico-químicos de potencial de oxidación-reducción, pH y reducción de la tensión de oxígeno que son necesarios para la colonización y proliferación de Lawsonia intracellularis. La virulencia de esta bacteria disminuye conforme se dan pases en cultivo celular y aumenta con pases de cerdo a cerdo. L. intracellularis evita la maduración normal de los enterocitos formándose capas de enterocitos inmaduros, lo cual va a desarrollar la lesión de adenomatosis intestinal; esta inmadurez también se da a nivel capilar por lo que existe fragilidad capilar, presentándose los cuadros hemorrágicos. De alguna manera L. intracellularis evita la unión de IgA con la fracción secretoria, observándose estos enterocitos inmaduros repletos de IgA, lo que trae como consecuencia una inmunodepresión local.

En otros animales que presentan lesión de enteropatía proliferativa, como lo son el hámster, ciervo, caballo y avestruz, se ha observado a la histopatología la presencia de organismos intracelulares libres en el citoplasma, similares a L. intracellularis, y que al realizar la técnica de PCR en tejido de estos animales con el reactivo específico para la técnica en cerdo (cebador.- que es una pequeña cadena de oligonucleótidos con la secuencia del ADN de L. intracellularis), han resultado positivos; además que comparten una secuencia similar a L. intracellularis en el ADN de la fracción 16S ribosomal. (Dale M. et al 1997).

En estudios de desafío se ha observado, que los cerdos inoculados excretan la bacteria de 2 a 10 semanas después del inóculo y que la cantidad excretada por gramo de heces es superior a la requerida en el inóculo para reproducir la enfermedad en el desafío controlado. También se observó que entre mayor es la cantidad de inóculo, mayor es la disminución en la ganancia diaria de peso, y que esta disminución de la ganancia diaria promedio se observa de la semana 3a a la semana 9a después del inoculo; así como la manifestación de diarrea se observa principalmente de la 2a a la 4a semana y no en todos los cerdos inoculados, pero aún así la ganancia diaria se ve afectada en todos los cerdos inoculados. ( McOrist 1997)

Es una enfermedad que no se puede erradicar a pesar de los nuevos sistemas de producción. Se desconoce el papel del portador sano. Se considera una enfermedad de fácil transmisión y de baja dosis infectante.

Presentaciones de la enfermedad

Se consideran 3 presentaciones de la enteropatía proliferativa porcina:

  1. Forma subclínica

  2. Forma crónica.

  3. Forma aguda

Forma subclínica

Más común desde el destete hasta los 45 Kgs., puede existir ligera anorexia, diarrea ligera o ausente, variabilidad en el peso de cerdos de un mismo grupo de edad, notándolo como aumento en el porcentaje de cerdos retrasados, disminuye la formación de carne magra y por consiguiente se afectan los parámetros de ganancia diaria promedio y conversión alimenticia.

Forma crónica

Esta se manifiesta principalmente posterior a la 3a semana pos-destete, o en la fase de crecimiento después de 3 semanas de que los cerdos pasan a esta fase y hasta los 60 Kgs. de peso.

Observándose una diarrea semisólida con alimento sin digerir, con un color no consistente, sin estrías de sangre y/o moco; disminuye el apetito pero no en forma notable; algunos cerdos podrán tener elevación de la temperatura pero no es una característica de esta presentación. Del 10 al 50% de los cerdos infectados pueden manifestar diarrea, el cuadro puede tener una duración de días a semanas si no hay tratamiento, y algunos cerdos pueden sanar en forma espontánea, pero conservando su retraso en el crecimiento.

Si se involucran agentes secundarios como Bacillus sp, Campylobacter sp, Clostridium sp, etc., puede traer como consecuencia una enteritis necrótica, manifestándose por una diarrea intermitente con eliminación de material necrótico y observándose en el 1 al 20 % de los cerdos afectados pérdida de peso, pelo hirsuto, pobre desempeño y muerte.

En este tipo de presentación también se ve afectada la ganancia diaria de peso y la conversión, así como también se aumenta la variabilidad de peso y el porcentaje de ventas de desecho.

Forma aguda

Esta se manifiesta principalmente en cerdos de 70 Kgs. hasta marranas primerizas cargadas, llegando a tener una mortalidad del 6 al 20 %, que en ocasiones puede ser superior. Esta forma de la enfermedad se observa más común en hatos de alto estado de salud y en las hembras de reemplazo, a los 14 días de su llegada a la granja o de moverlas al área de adaptación; manifestándose por muerte súbita en algunos animales, palidez, heces obscuras (sangre semidigerida ), elevación de la temperatura corporal y aborto a los 6 días de manifestado el cuadro clínico por la elevación de la temperatura.

Tratamiento

En algunos trabajos de sensibilidad in-vivo y desafío controlado se ha observado que hay respuesta terapéutica con antibióticos como tilosina, carbadox, tiamulina, clortetraciclina, eritromicina y lincomicina.

Hasta la fecha el único antibiótico con registro en México ante la SAGAR, para el uso en prevención y control de esta enfermedad es el Tylan*.

Manejo y control de la enfermedad

La experiencia que Elanco ha ido desarrollando en México, en el campo, respecto al control y prevención de esta enfermedad se centra básicamente en una serie de actividades que son:

  1. Diagnóstico de la enfermedad.

  2. Determinar el tipo de presentación que se manifiesta en cada granja; y establecer los posibles factores de riesgo asociados a la presentación.

  3. Establecer los programas de control para cada granja de acuerdo al tipo de presentación y a los factores de riesgo asociados.

  4. Monitoreo posterior para evaluar los programas de control.

Diagnóstico de la enfermedad

Utilizando las técnicas de diagnóstico en el siguiente orden.

  1. PCR en heces fecales.

  2. PCR de muestras de íleon.

  3. Histopatología de íleon ( Hematoxilina-Eosina. y Warthin-Starry).

Sabemos que al encontrar positiva una granja con PCR en heces no hay dudas ya que la técnica es 100% específica (no hay falsos positivos); pero como tiene de un 60 a 90% de sensibilidad esto quiere decir que, de cada 10 resultados negativos, 1 a 4 de estos son falsos negativos, y esto concuerda con las observaciones de campo donde, granjas en las cuales se observa la sintomatología, las lesiones a la necropsia, y que incluso tienen respuesta al tratamiento específico (en especial en los casos de la presentación aguda ), el resultado de PCR es negativo. En estos casos la recomendación es repetir el diagnóstico pero mandando muestras de íleon para la técnica de PCR y/o histopatología de animales con el cuadro clínico y la aparente lesión a la necropsia.

Clasificar la granja según el tipo de presentación y los factores de riesgo asociados

Esto básicamente se determina realizando una adecuada historia clínica, para determinar los factores de riesgo. Y observando la sintomatología, lesiones a la necropsia y el resultado de las pruebas de laboratorio, para determinar qué presentación se está manifestando (forma subclínica, forma crónica y/o forma aguda). Es raro observar en una granja la forma aguda y crónica; lo que se puede llegar a observar es la forma Subclínica con alguna de las otras dos presentaciones. En un estudio de tipo epidemiológico retrospectivo no se encontró ninguna diferencia epidemiológica que determinara en una granja la manifestación de la forma aguda o la forma crónica.

Establecimiento de los programas de control

Esto se refiere básicamente al manejo de los factores de riesgo y a los programas de medicación según el tipo de presentación.

Manejo de factores de riesgo:

  1. disminuir el mezclado

  2. reducir el estrés asociado al transporte

  3. adecuado manejo al momento del destete y a los cambios de área

  4. reducir el estrés medio-ambiental (evitar variaciones de temperatura y manejar una adecuada ventilación )

  5. no sobrepoblar

Dentro de las recomendaciones generales es conveniente:

  1. manejo de todo dentro - todo fuera

  2. asegurar adecuado número de comederos y bebederos

  3. evitar la variación en la calidad del alimento

  4. control de enfermedades concomitantes

  5. dentro de los desinfectantes, los mejores resultados se observan con los cuaternarios de amonio y/o los iodados ( McOrist 1996)

Programas de medicación según el tipo de presentación:

Algunos comentarios respecto a los programas de medicación es que; se debe utilizar un antibiótico con actividad dentro del enterocito, los programas de medicación continua tienen buenos resultados, y esto concuerda con las observaciones hechas en estudios de desafío controlado donde la eliminación de L. intracellularis se da por 8 semanas en heces en animales infectados y que el efecto en ganancia diaria en estos animales es de mínimo 6 semanas. También se recomienda iniciar con una dosis de control, seguida por una dosis de mantenimiento según el antibiótico a utilizar. En México hemos observado en granjas que inician un programa de control de esta enfermedad, utilizando únicamente la dosis de mantenimiento no han tenido una adecuada respuesta en el control de la enfermedad.

En México el producto más utilizado en los programas de control de esta enfermedad ha sido Tylan* (fosfato de tilosina); con el cual la dosis de control es de 110 ppm de tilosina, seguida de una dosis de mantenimiento de 44 ppm de tilosina. Como se menciono anteriormente existen publicaciones con otros antibióticos en el control de la enfermedad, pero no se tiene un programa de medicación bien definido, ni con la suficientes experiencias de campo en México.

Con las experiencias de Elanco en el campo hemos observado que existen tres tipos de escenarios o tipos de granjas con la siguiente manifestación y programas de medicación con Tylan* para el adecuado control de la EPP.

  • Escenario I

Son granjas donde se manifiesta la forma subclínica o crónica en el destete. En este tipo de presentación consideramos que el factor de riesgo es el destete, por lo que se recomienda empezar con la dosis de control (0.5 Kgs. de Tylan*)en el alimento que se administra a los cerdos en la fase de 12 a 25 Kgs. de peso vivo; seguida con la dosis de mantenimiento (0.2 Kgs. de Tylan*) en la fase de alimentación de 25 a 40 Kgs., seguido por la dosis de 0.1 Kgs. de Tylan* en el alimento de 40 Kgs. al rastro, para mantener el ritmo de crecimiento.

  • Escenario II

Son granjas donde la forma subclínica o crónica se manifiesta en los cerdos de 30 a 60 Kgs. de peso vivo. En estas granjas la recomendación es empezar con 0.5 Kgs. de Tylan* (control) en el alimento de 25 a 40 Kgs., continuando con la dosis de 0.2 Kgs. de Tylan* (mantenimiento) en el alimento de 40 a 60 Kgs. de peso vivo y dar 0.1 Kgs. de 60 Kgs. al rastro.

  • Escenario III

Presentación de la forma aguda. En el caso de los reemplazos se recomienda dar la dosis de control ( 0.5 Kgs. Tylan*)14 días después de que éstas lleguen al área de adaptación y/o aclimatación, durante mínimo 4 semanas. En granjas nuevas o de repoblación es recomendable tener a las hembras primerizas en medicación constante hasta después del 1er parto, empezando mínimo 4 semanas con la dosis de control, seguida con la dosis de mantenimiento.

En la fase de crecimiento y engorda de recomienda dar la dosis de control ( 0.5 Kgs. de Tylan ) en el alimento en la fase de 50 a 70 Kgs. de peso vivo, seguido por la dosis de mantenimiento ( 0.2 Kgs. de Tylan*) en la siguiente fase de alimentación.

Evaluación de los programas de control

En este caso será evaluar los parámetro que se ven afectados por esta enfermedad donde, en lo que respecta a la ganancia diaria promedio y la conversión alimenticia se espera retornen a lo esperado según la genética, alimentación, instalaciones y manejo que se tengan en cada granja. Con lo que respecta a los cerdos retrasados; el objetivo en las granjas es de no tener más del 4 % de éstos al final de la engorda, en granjas que no tienen un control de esta enfermedad se observa que este porcentaje puede ser de un 8 a 12 % o más según el caso, después de aplicado el programa este porcentaje debe ir tornando hacia lo esperado; pero hay que tener cuidado al evaluar esto porque hay otras enfermedades que también ocasionan retraso en el crecimiento, como lo es la neumonía enzoótica, y si no se tiene un control para esta enfermedad este objetivo puede no cumplirse. La mortalidad, por ejemplo en el caso de la presentación aguda se ha observado que se puede disminuir en un 85 %. Además de que se recomienda seguir un monitoreo con las técnicas de diagnóstico PCR e histopatología para observar la circulación de la bacteria en la granja.

Fuente: www.acontece.com.ar

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