MI CUENTA |   
¿Todavía no estás registrado?

Control de la clínica por PCV2 mediante vacunación: ¿se obtiene en todos los casos el retorno económico óptimo? 


Menjón R. [1], Bollo J. [1], Jiménez M. [1] y López J.V. [2]
1. Servicio Técnico Porcino MSD Salud Animal
2. Product Manager Porcino MSD Animal Health
Menjón et al. Control de la clínica por PCV2 mediante vacunación: ¿se obtiene en todos los casos el retorno económico óptimo? Suis 80, septiembre 2011, pp. 76-79

En los últimos tiempos se ha observado que la vacunación frente a Circovirus porcino tipo 2 (PCV2) nos asegura el control de la circovirosis porcina o las enfermedades asociadas al Circovirus porcino (PCVAD por sus siglas en inglés: porcine circovirus associated diseases). Las vacunas han demostrado ser muy eficaces, incluso en casos de muy baja presión de infección o, incluso, subclínicos [1]. Pero, ¿estamos obteniendo el máximo rendimiento de la vacunación? ¿Le estamos sacando el máximo beneficio? ¿Conseguimos en todos los casos el techo de los resultados productivos y, por tanto, el máximo retorno de la inversión?

Como hemos visto en diferentes publicaciones, la presentación de la enfermedad es cada vez más tardía. De hecho, en más de un 10% de las granjas en España, según un estudio reciente, la infección aparece a partir de las 16 semanas de vida, lo que demuestra, por tanto, la importancia de tener a los animales bien protegidos hasta el final de la fase de cebo [2]. Por lo tanto, un punto clave para obtener el mayor beneficio en todos los casos debe ser la elección de un programa vacunal que nos proporcione la mayor duración de la inmunidad.

Por otro lado, tras la exposición y la infección por el PCV2, el virus entra en el torrente sanguíneo y la presencia de éste en la sangre se conoce como viremia. La instauración de la viremia en los cerdos infectados por PCV2 tendrá serias consecuencias. La viremia es el principal vehículo de la infección a los órganos diana, lo que agravará la enfermedad en cada uno de los cerdos en los que esto suceda. La viremia tiene, adicionalmente, un enorme impacto en la capacidad del virus para ir trasmitiéndose dentro de un grupo de cerdos; de hecho, una viremia mantenida es un requisito esencial para la transmisión de infecciones víricas desde unos individuos a otros. Se ha visto también que la cantidad de PCV2 y partículas víricas presentes en sangre y en tejidos es significativamente mayor en animales afectados por la enfermedad [3].

Por tanto, desde un punto de vista clínico y epidemiológico es importante la prevención de la viremia a través de una intervención profiláctica, como la vacunación [4]. Si nos fijamos en las indicaciones que tienen las vacunas de Circovirus que están comercializadas, vemos cómo lo que van a producir va a ser la inmunización activa de los cerdos, con el fin de reducir la carga vírica en sangre y tejidos linfoides y para reducir, consecuentemente, la pérdida de peso asociada a la infección con PCV2 que se produce durante el periodo de cebo.

Con la vacunación conseguiremos, por tanto, controlar las PCVAD gracias a la prevención y reducción de la viremia.

Se ha apuntado en varios trabajos publicados en estos últimos dos años que la viremia juega un papel mucho mas importante de lo que inicialmente se consideró en cuanto a la producción de pérdidas por PCV2, ya que afecta directamente a la GMD (ganancia media diaria) y al IC (índice de conversión), como expondremos a continuación [5]. ¿Por qué sucede esto? Es debido a que, en general, la viremia conlleva una activación del sistema inmunitario que desemboca en el redireccionamiento de nutrientes, lo que puede dar lugar a una disminución de la GMD y/o un aumento en el IC [6].

El control de la viremia, factor clave para los resultados productivos

Diversos trabajos realizados en Canadá y Estados Unidos sugieren que la incidencia y la duración de la fase de viremia tras la infección por PCV2 están inversamente relacionadas con la eficiencia productiva de los animales afectados en términos de GMD.

En uno de los trabajos canadienses se analizó el peso individual de 2.000 cerdos durante toda su fase productiva y se demostró que los animales que eran virémicos durante el cebo presentaban una GMD inferior (33,8 g/día) que los que no presentaban viremia [7] (figura 1).

Estos trabajos han descrito que los cerdos con un menor peso en el momento del sacrificio habían tenido una mayor carga de PCV2 que los animales que habían alcanzado un peso mayor. De acuerdo a los datos obtenidos con vacunas de PCV2 comercializadas en el mercado americano, estos autores sugieren la existencia de diferencias entre ellas en cuanto a su capacidad de controlar la fase de viremia, las cuales implican diferencias significativas en la eficacia productiva [8]. También en Europa se han realizado varios estudios siguiendo esta línea; algunos de ellos demuestran que determinadas vacunas comerciales pueden prevenir la aparición de viremia y la presentación de virus en tejido linfoide, así como la excreción vírica de PCV2, tanto nasal como rectal [9,10].

Un estudio italiano realizado en la Universidad de Parma demostró que los animales vacunados son capaces de evitar la viremia totalmente, incluso si reciben la vacuna en presencia de inmunidad materna. Se detectó viremia en un 95% de los cerdos no vacunados, mientras que sólo un 10% de los vacunados fueron positivos por PCR [11]. Conviene destacar que aunque a veces nos pueda parecer que las PCVAD han sido controladas en una explotación basándonos en la reducción de la mortalidad, esto puede ser engañoso. Si la viremia todavía está presente en algunos animales, sigue habiendo potencial de transmisión del virus y, adicionalmente, no todas las pérdidas debidas al PCV2 podrían estar minimizadas. Por tanto, parece ser que el control de la viremia es crítico para lograr que un programa de vacunación frente a PCV2 tenga éxito.

Resultados comparativos del control de la viremia en España

En España las vacunas frente a PCV2 están comercializadas desde hace cuatro años, los beneficios de su uso se han demostrado desde el inicio de su utilización y la opinión del sector sobre esta vacuna ha sido más que positiva. Pero como hemos comentado a lo largo de este artículo, no debemos conformarnos con el control de la clínica de la enfermedad o con la mejora de los parámetros productivos, sino que debemos de ir más allá y buscar en cada explotación conseguir los mayores resultados productivos, en todos los escenarios de la enfermedad y ser, por tanto, capaces de obtener el máximo retorno de la inversión.

El control más eficaz de la enfermedad va a ir ligado, como ya hemos anticipado, al control de la viremia durante toda la fase productiva del animal. Si estamos realizando una importante inversión en la prevención de la enfermedad debemos aspirar a conseguir el máximo beneficio. Para ello debemos asegurarnos de que los cerdos estarán protegidos hasta que vayan al matadero y que, por tanto, mantendrán la viremia controlada y, por consiguiente, la enfermedad hasta el último día que estén en el cebadero, ya que los malos resultados productivos en animales a final de la fase de crecimiento producen unas pérdidas mayores y sin posibilidad de tener ya un crecimiento compensatorio.

A continuación se describen los datos de un estudio comparativo entre dos vacunas comerciales de Circovirus, cuyo objetivo fue evaluar su eficacia en términos de control de viremia y la relación de la misma con parámetros productivos (GMD).

Material y métodos

Se realizó un estudio comparativo entre diferentes vacunas de Circovirus del mercado en una granja de 2.500 cerdas del norte de España, con sistema de producción en tres sitios [12]. Esta era positiva a Mycoplasma hyopneumoniae y PRRS y tenía un histórico de 4-6% de mortalidad durante la fase de cebo. La recirculación de PRRS aparecía a las 14 semanas de vida. La infección por PCV2 había sido confirmada mediante signos clínicos y lesiones compatibles con la enfermedad en 4 de 5 animales sacrificados y la seroconversión se daba a las 18 semanas de vida (presentación tardía).

Se seleccionaron 750 lechones para la prueba, que se asignaron aleatoriamente a tres grupos diferentes, según el sexo, el peso y el numero de parto de la cerda. A cada grupo se le aplicó un programa vacunal diferente frente a PCV2.

  • Grupo 1: 250 lechones se vacunaron con 2 ml de Porcilis PCV.
  • Grupo 2: 250 lechones se vacunaron con otra vacuna comercial frente a PCV2, 1 ml (vacuna B).
  • Grupo 3: 250 lechones inyectados con 2 ml de suero fisiológico salino como placebo para actuar como grupo control.

Todos los animales se identificaron individualmente y todas las dosis se aplicaron entre los 18-21 días de vida. Adicionalmente, se muestrearon 10 lechones de cada grupo para la realización de serología para PRRS, PCV2 y M. hyopneumoniae y para realizar un control de la viremia por PCV2, a las 3, 6, 8,10, 14, 18, 22 y 26 semanas de vida con el objetivo de monitorizar la dinámica de las infecciones, utilizando en el caso del control del PCV2, Ingezim PCV2 ELISA, Ingenasa (IgG,IgM) y un ELISA frente a anticuerpos de PCV2 desarrollado por MSD Animal Health R&D. Para el estudio de la viremia se utilizo un qPCR. Tras el destete, los animales se alojaron en la misma lechonera, separados en corralinas según los grupos y manteniéndolos igual en la fase de cebo. Todos los cerdos se pesaron de forma individual a las 3, 10, y 26 semanas de vida (cuando el primer grupo fue a matadero) y se registraron todos los tratamientos individuales y las bajas. Para el análisis estadístico se utilizó el Linear Method (GLM: program SPSS 15.0 for Windows).

Resultados

A las tres semanas de vida todos los animales presentan una elevada inmunidad materna frente a PCV2, sin diferencias estadísticamente significativas entre los grupos (p = 0,597). El grupo 1 seroconvirtió entre las 6-8 semanas de vida (incremento de títulos y un 60% de positivos a IgM) significtivamente diferente que los otros grupos (p = 0,001). Los grupos 2 y 3 seroconvirtieron de manera similar a las 18 semanas de vida (figura 2).

Al inicio de la prueba todos los grupos eran comparables sin diferencias entre ellos (p > 0,05) en el peso. Lo mismo sucedía a las 10 semanas de vida cuando los animales entraron en la fase de cebo (p = 0,247).

Hubo porcentaje significativamente menor de animales tratados en el grupo vacunado con Porcilis PCV y la mortalidad también fue menor en este grupo pero sin diferencias estadísticamente significativas. Y si revisamos lo sucedido con la viremia, encontramos los siguientes resultados: en el momento en que ha aparecido la recirculación de PCV2 en el cebadero algunos animales han empezado a tener viremia, y según los grupos, en diferentes porcentajes de animales y con diferente duración de esta.

El grupo de cerdos vacunados con Porcilis PCV tuvo menor porcentaje de animales virémicos a las 18, 22 y 26 semanas de vida que el resto de los grupos (con una diferencia estadísticamente significativa (p < 0,05) con el Estadístico exacto de Fisher; figura 3).

Hay individuos a partir de las 18 semanas de vida que pierden su protección, y aparece la viremia, que provoca diferencias productivas en esos cerdos respecto a los que siguen protegidos, y no presentan viremia en la fase final de su crecimiento. Para comprobar esto vamos a valorar, al igual que veíamos en el trabajo de Cate Dewey en Canadá, cómo ha influido la duración de la viremia en la GMD de los animales, clasificándola en viremia persistente (virémicos más de ocho semanas), viremia transitoria (virémicos como máximo cuatro semanas), o animales que nunca han tenido viremia. Se observan resultados muy similares en este estudio a los que aparecían en el trabajo de Dewey. La figura 4 representa los resultados.

Según los grupos asignados a cada programa vacunal, observamos como el grupo de Porcilis PCV es el que presenta un mayor porcentaje de animales que no presentan viremia y, adicionalmente, carece de individuos con viremia persistente, los cuales son los que presentan peor crecimiento durante la fase de cebo ( figura 5). Y si, por último, relacionamos el crecimiento de estos animales de los que hemos estudiado la aparición o no de viremia y su duración, con los grupos vacunales, vemos cómo los mejores resultados de crecimiento los han tenido los animales del grupo 1 (Porcilis PCV) (figura 6). Al igual que sucedía en los trabajos citados anteriormente, no todas las vacunas van a conseguir el mismo control sobre la viremia y, por tanto, los resultados productivos en el momento de ir a matadero tampoco serán los mismos.

Conclusiones

La vacunación frente al PCV2 se ha revelado como una herramienta de alta eficacia, y eso es algo que prácticamente nadie cuestiona en la actualidad. No obstante, existen diferencias entre las vacunas en cuanto a eficacia, las cuales estriban en su capacidad de controlar la fase de viremia consecutiva a la infección en términos de incidencia y duración.

El presente trabajo evidencia que estas diferencias entre Porcilis PCV y otra vacuna presente en nuestro mercado existen, y cómo dichas diferencias se traducen en distintos niveles de eficacia productiva a favor de la vacuna citada en primer lugar.

Referencias

1. Ezpeleta J.C., et al; 2010. Assessment of the use of Porcilis PCV in a tardy and subclinical circovirus infection situation. IPVS Vacouver, Canada
2. Jiménez M., et al: 201. A study in Spain of the age at onset of PCV2 infection detected by antibody response to PCV2virus. Symposium on Emerging and Re-Emerging Pig Diseases. Barcelona, España
3. Jimenez M, et al. 2011. La importancia de la viremia en las infecciones por PCV2. Anaporc
4. Osorio F. 2009. Viremia control crucial for PCVAD. Pork Exec
5. Reindl, M, et al. 2010. The impact of PCV2 viremia in a high health Canadian Swine herd, a vaccination trial comparing two commercial vaccines. IPVS Vancouver, Canada, P,058
6. Colditz, I.G. 2002. Effects of immune system on metabolism: implications for production and disease resistance in livestock. Livest Prod Sci. 75(3):257-268
7. Dewey, C et al 2010. Why PCV2 viremia matters to swine practitioner. IPVS Vancouver, Canada. O.250
8. Eggen A. 2010. Impact of PCV2 viraemia: Less virus, more profit. Pig Progress Volume 26, Nº9
9. Fort, M et al. 2008. Porcine circovirus type 2 (PCV2) vaccination of conventional pigs prevents viremia against PCV2 isolates of different genotypes and geographic origins Vaccine 26 1063-1071
10. Fort, M et al. 2009. One dose of a porcine circovirus 2 (PCV2) subunit vaccine administered to 3-week- old conventional piglets elicits cell-mediated inmunity and significantly reduces PCV2 viremia in an experimental model. Vaccine 27 4031-4037
11. Martelli, P. 2010. The effect on PCV2 viremia in pigs vaccinated with a single dose of Porcilis PCV. IPVS Vancouver, Canada. P.100
12. Menjón R., et al. 2011. Comparative study of different commercial Circovirus vaccines in combination with a Mycoplasma vaccine against a late subclinical PCV2 infection. Symposium in Emerging and Re-emerging swine disease. Barcelona, España

Mas noticias

Empresas Animales de compañía

27 Septiembre 2022

27/09/2022

Boehringer Ingelheim tiene un plan global en la lucha frente a la rabia

Empresas Animales de compañía

26 Septiembre 2022

26/09/2022

10 aspectos que debes saber sobre la rabia

Actualidad Porcino

26 Septiembre 2022

26/09/2022

Recta final para la presentación de comunicaciones al congreso de la AVPA

Empresas Rumiantes

26 Septiembre 2022

26/09/2022

Ceva Salud Animal ve “lo que tú ves” en el Congreso Mundial de Buiatría

Actualidad Animales de compañía

26 Septiembre 2022

26/09/2022

Las Palmas inicia una campaña de esterilizaciones masivas

 
 

CURSOS

 
 

EVENTOS