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Ventajas del uso de prostaglandinas en el posparto

Cuáles son los fallos reproductivos más importantes en una explotación porcina y las ventajas del uso de prostaglandinas posparto para minimizar sus consecuencias.


Puedes leer el artículo completo en la revista digital Repropig nº 7.


Sara Crespo Vicente

Veterinario técnico en Cefu, SA y en el departamento de Fisiología de la Universidad de Murcia

Durante años, las mejoras realizadas en el mundo de la producción porcina han ido orientadas hacia el desarrollo de técnicas relacionadas con el estudio de diversos factores que afectan a la fertilidad. Entre estos factores se incluyen:

  • Prácticas de manejo y adaptación de primerizas en granja.
  • Procesos de suplementación y nutrición en las diferentes fases.
  • Reducción del estrés ambiental.
  • Selección genética para mejora de la prolificidad en granja.

Incluso podríamos hablar de varias ramas que se encargan de identificar parámetros relacionados con la fertilidad del verraco. Esto nos conduce a que, aunque orientados hacia campos diferentes, todos estos estudios buscan una propuesta común: la mejora del patrón reproductivo en las explotaciones.

Fallos reproductivos

Anualmente, la reposición de una granja es alrededor de un 50 % debida a varias razones. Un tercio de ellas viene determinado por fallos reproductivos y las principales causas de eliminación son: anestros (44 %), descargas vaginales (20,5 %), repeticiones (15,5 %), pérdidas de gestación (10 %) y causas sin determinar (10 %) (Engblom et al., 2007; Tummaruk et al.; 2009).

Anestros posdestete

Los anestros posdestete son considerados uno de los problemas reproductivos que más afectan económicamente a una explotación debido a un aumento en los días no productivos (DNP). Hay que tener en cuenta que los días no productivos en las cerdas

  • No repetidoras: el 100 % de los DNP son debidos al intervalo destete-cubrición.
  • Repetidoras: el IDC puede suponer el 25 % de los DNP.

Es por ello que, cuanto menor es la duración del intervalo entre partos (IP), mayor será el número de partos por cerda/año. Un DNP puede suponer la reducción de un 0,007 en el número de camadas/cerda-año y, aunque solo se trata de decimales, tendrá repercusión en la producción final de la granja (Estevez, 2010).

Normalmente, las cerdas vuelven a celo aproximadamente a los 4-7 días posdestete en condiciones normales: aquellas cerdas que salgan a celo de una manera más temprana hacen que los DNP disminuyan y las que lo alargan hacen que los días improductivos se vean más afectados.

Intervalo destete-cubrición

En nuestro sector, el intervalo destete-cubrición (IDC) es un parámetro con mucha influencia en la productividad de una granja por su repercusión en dos puntos (Estevez, 2010):

1. El número de cubriciones del lote

Las cerdas cuya cubrición se retrase desajustarán el número de cerdas cubiertas por lote, lo que puede generar un:

  • Defecto de cubriciones en el lote que abandonan.
  • Exceso de cubriciones en los siguientes.

Hay que recordar que la no consecución del número de cubriciones por lote es uno de los problemas más frecuentes y costosos de las explotaciones porcinas.

2. La organización de la granja

En granjas pequeñas, la mayoría de las explotaciones eligen el destete un día a la semana (jueves) para que el golpe de las salidas a celo no coincida con los fines de semana. Así, el grueso de las cubriciones se prevé para lunes y martes y los consiguientes partos, teóricamente, miércoles y jueves. Por consiguiente, los retrasos en la salida a celo nos desplazarían los partos a los fines de semana.

Con las mejoras que se realizan día a día en el sector la gestación de las cerdas se está acercando a los 116 días de media en relación con un aumento en la prolificidad; por consiguiente, aumenta la importancia de un IDC cubrición corto ya que permite un mejor manejo en la explotación. De ahí, que se recurra al uso de hormonas para disminuirlo (Roongsitthichain et al., 2015).

Sin embargo, no se puede hablar de IDC sin tener en cuenta el intervalo destete-cubrición fértil (IDCF), es decir, la cubrición que da lugar a un parto.

El IDCF es un parámetro que nos indica las pérdidas en la gestación de forma indirecta. Por lo tanto, es un valor más directamente relacionado con la productividad de la granja.

Una granja que cubre casi todas las cerdas entre 4-5 días después del destete puede tener un intervalo destete-primera cubrición bueno pero, al mismo tiempo, un IDCF malo si su fertilidad a parto no es buena.

Sin embargo, el rango de este parámetro es variable porque depende directamente de las pérdidas en gestación de la granja (Piñeiro et al., 2008, 3tres3).

La disminución del IDCF implica una disminución directa del IDC en las explotaciones.

La importancia de la alimentación

Además de la importancia de reducción de este periodo improductivo, del IDC y del porcentaje de anestros, la alimentación en este punto tiene gran importancia. La alimentación de las cerdas destetadas se suele realizar ad libitum para asegurar una:

  • Buena salida a celo.
  • Óptima implantación posterior de los embriones.

La atención de la cerda destetada, su seguimiento y el desaprovechamiento de las instalaciones supone un coste importante: en España, el coste medio por DNP se estima que es de unos 3 euros.

En resumen…

Cuando se pone en conocimiento los problemas que implica a nivel productivo una alteración en el proceso reproductivo de una granja, la búsqueda de soluciones para intentar conseguir una máxima rentabilidad de las explotaciones es el pan de cada día de la producción.

Para leer el artículo completo en la revista digital Repropig nº7 haz clic en este enlace.