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La detección de una nueva variante del virus Hendra subraya el valor del One Health

Una investigación dirigida por la Universidad de Sydney ha permitido una reevaluación del riesgo de propagación del virus de los caballos y sus cuidadores a otros humanos.


Un grupo de investigación de la Universidad de Sydney ha descubierto una variante no reconocida del virus Hendra, en un proceso que pone de manifiesto la importancia de un enfoque One Health para el control y detección de enfermedades emergentes.

El virus Hendra circula entre los zorros voladores y puede ser mortal para los caballos y los humanos. Todas las especies de zorros voladores en Australia son capaces de infectarse con el virus y pueden transmitirlo a los humanos a través de la infección indirecta de los animales domésticos. Los zorros voladores son una especie protegida, fundamental para el medioambiente porque polinizan nuestros árboles nativos y esparcen semillas.

Pero los zorros voladores transmiten el virus a los caballos a través de la exposición a fluidos cargados de virus, como la orina, cuando los caballos pastan cerca o debajo de los árboles con murciélagos que los alimentan. Desde 1994 ha habido siete casos en humanos, cuatro de los cuales fueron fatales, y todos habían estado expuestos a caballos infectados con Hendra.

En esta reciente investigación dirigida por la Universidad de Sydney se identificó una nueva variante del virus Hendra en octubre de 2021. Los investigadores afirman que el hallazgo demuestra la importancia de los extensos programas de bioseguridad y vigilancia que reflejan la complejidad de cómo emergen los nuevos virus.

Estos programas incluyen examinar áreas y escenarios donde es probable que nuevos virus y enfermedades emergentes entren en contacto con animales domésticos y humanos susceptibles, como los veterinarios. Esta es la base del programa Horses as Sentinels, que lideró la detección de la nueva variante del virus Hendra.

La necesidad de cooperación

“Durante mucho tiempo ha habido un debate entre las organizaciones internacionales sobre la necesidad de cooperación entre múltiples disciplinas de investigación para monitorizar cualquier riesgo de enfermedades emergentes, pero esto es muy difícil de lograr”, comenta el investigador principal, veterinario y epidemiólogo Dr. Edward Annand, de la Escuela de Ciencias Veterinarias de Sydney, el Instituto de Enfermedades Infecciosas de Sydney, la Facultad de Medicina y Salud, y el Departamento de Agricultura, Agua y Medio Ambiente, Epidemiología, Sección One Health.

“Este es un ejemplo de que puede funcionar con éxito: es valioso reunir a un equipo con múltiples perspectivas, utilizando sus herramientas más sólidas para mejorar la vigilancia de enfermedades”, afirma.

La detección de la nueva variante se debió a un esfuerzo de siete años para crear una red de veterinarios, biólogos moleculares y virólogos de primera línea con el objetivo de detectar nuevos virus en especies domésticas, que se ha denominado Red One-Health.

Esta red One Health también incluía investigadores con base en los Estados Unidos. Esto permitió compartir observaciones clínicas y de campo y combinar múltiples técnicas de laboratorio en paralelo.

“Este virus era lo suficientemente diferente como para evitar las pruebas y exámenes de rutina establecidos”, explica el Dr. Annand.

Los investigadores también encontraron que más del 93 % de los caballos a los que se les hizo la prueba del virus Hendra estaban en regiones donde se había detectado previamente un contagio (este de Queensland y noreste de Nueva Gales del Sur), lo que significa que había un margen reducido para la detección fuera de estas áreas.

El Dr. Annand comenta que ha habido una idea errónea general de que los casos del virus Hendra solo ocurren en estas áreas, y eso ha servido como una barrera para investigar esta enfermedad.

La nueva variante se detectó cerca de Newcastle, en el centro de Nueva Gales del Sur, y refuerza la necesidad de realizar pruebas más amplias, incluso en todas las regiones frecuentadas por zorros voladores.

“La buena noticia es que los hallazgos científicos respaldan nuestra comprensión de que la vacuna equina actual será igualmente efectiva contra esta cepa, lo que significa que se puede mitigar de manera confiable el riesgo para la salud humana a través de la inmunización de los caballos”, dice el Dr. Annand.

La investigación con estos hallazgos se ha publicado en la revista Emerging Infectious Diseases.

Una larga labor de investigación

La nueva variante del virus Hendra se encontró en una muestra de laboratorio de un caballo de Queensland que murió de una muerte inexplicable en septiembre de 2015.

Aunque el veterinario sospechó del virus Hendra, las pruebas de detección y diagnóstico de rutina para Hendra no pudieron confirmar ningún diagnóstico, ya que estaban diseñadas para detectar cepas del virus Hendra ya conocidas.

Las muestras del caballo de Queensland se almacenaron en un laboratorio estatal, junto con muestras de caballos que se sometieron a pruebas de rutina para detectar enfermedades.

“En lugar de descartar las muestras después de las investigaciones de rutina, nos asociamos con el departamento de bioseguridad del estado de Queensland para establecer un biobanco y desarrollar un sistema para detectar enfermedades conocidas y desconocidas mediante pruebas innovadoras”, recuerda el Dr. Annand.

En 2021, utilizando la secuenciación de última generación (un tipo de prueba molecular diseñada para detectar agentes desconocidos mediante una búsqueda exhaustiva del material genético contenido en una muestra), el equipo confirmó que la causa de la muerte del caballo de Queensland era una variante de Hendra previamente no reconocida.

Los investigadores alertaron a los veterinarios y laboratorios australianos y recurrieron a su colaboración con socios estadounidenses para confirmar que los tratamientos actuales serían igualmente efectivos para proteger contra la nueva cepa del virus Hendra.

La nueva variante de Hendra no es la única novedad novedosa que ha descubierto el equipo colaborativo. Anteriormente, el Dr. Annand facilitó la detección del contagio del lyssavirus de murciélagos australianos a los caballos por parte de científicos de CSIRO y bioseguridad del estado de Queensland. La colaboración Horses as Sentinels, dirigida por la Universidad de Sydney y la agencia científica nacional de Australia, CSIRO, surgió de esta experiencia.

“Es fantástico ver que este proyecto colaborativo hace un descubrimiento tan importante que aumenta nuestra comprensión de la enfermedad y la distribución de los virus Hendra. Esta investigación ya nos ha hecho darnos cuenta de la importancia de este tipo de trabajo y los impactos positivos que puede tener para proteger la salud de los caballos y los humanos”, señala la coautora principal, la Dra. Ina Smith, de CSIRO.

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