MI CUENTA |   
¿Todavía no estás registrado?

Un informe analiza la seguridad de los alimentos a base de células cultivadas

La FAO y la OMS llaman a resolver los muchos desafíos y obstáculos que aún existen e identifican algunos de los peligros potenciales de este tipo de productos.


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han publicado un informe sobre la producción de alimentos a través de células cultivadas, con el que quieren arrojar luz sobre los problemas clave de inocuidad de este tipo de alimentos y proporcionar a las autoridades, en particular a las de países de ingresos bajos y medianos, información actualizada y conocimientos científicos relacionados con la producción de alimentos a base de células, al considerar acciones regulatorias.

Francesco Branca, de la OMS, explicó que el informe contiene información sobre las tecnologías utilizadas para producir alimentos a base de células, los peligros potenciales para la seguridad alimentaria y los marcos regulatorios en varios países: “Los expertos señalan que muchos peligros son bien conocidos y existen en los alimentos convencionales, pero no podemos excluir nuevos peligros de las nuevas tecnologías, materiales o ingredientes utilizados para producir alimentos a base de células. Vemos esto como un primer paso de una evaluación integral de riesgos y beneficios. Se necesita más generación e intercambio de datos para identificar las similitudes y diferencias entre los alimentos convencionales. La OMS y la FAO apoyarán al Codex Alimentarius en el trabajo futuro en este ámbito”, afirmó Branca.

Si bien la mayoría de los peligros ya se conocen y también pueden darse en los alimentos producidos de forma convencional, es posible que sea necesario centrarse en los materiales, insumos, ingredientes, incluidos los alérgenos potenciales, y equipos específicos utilizados en la producción de alimentos a base de células cultivadas.

Puntos de vista nacionales y terminología

El documento analiza cuestiones de terminología, los principios de los procesos de producción de alimentos basados en células y el panorama normativo mundial. Se incluyen estudios de casos de Israel, Qatar y Singapur. En diciembre de 2020 se aprobaron en Singapur los primeros nuggets de pollo a base de células cultivadas. Sin embargo, Italia anunció recientemente planes para prohibir la carne de este tipo. Teng Yong Low, de la Agencia de Alimentos de Singapur, comentó que la reacción a la aprobación había sido mixta: “Algunas personas agradecieron los beneficios, ya que les brinda una nueva opción en su dieta. Hay quienes por diversas razones eligen no consumir dichos productos y algunas están en el medio. La Agencia de Alimentos de Singapur trata de proporcionar información a estas personas con información precisa sobre la tecnología y los productos para que puedan tomar su propia decisión informada sobre si consumirlos”, añadió.

Según la FAO, hay más de 100 empresas emergentes que desarrollan diversos productos alimenticios a base de células, como carne, pescado, aves, lácteos y huevos.

Si bien las terminologías preferidas son "basado en células" y "cultivado", se han utilizado otros términos como "in vitro", "artificial", "falso", "limpio" y "cultivado en laboratorio". También se está debatiendo si los productos cárnicos a base de células pueden etiquetarse como halal o kosher, según las células y los materiales iniciales.

Corinna Hawkes, directora de la División de Sistemas Alimentarios y Seguridad Alimentaria de la FAO, apuntó que la publicación es parte del contexto más amplio de tratar de lograr un sistema alimentario saludable y sostenible: “Cuando se trata de nuevas tecnologías para la producción de alimentos, la primera pregunta que muchas personas tienen es si los alimentos serán seguros. Sabemos que las tecnologías y los procesos de producción nuevos e innovadores van a evolucionar, eso es parte de la realidad de lo que significará garantizar la seguridad alimentaria en el futuro y al mismo tiempo tratar de reducir los impactos en el medio ambiente”, afirmó.

“Todavía estamos en la fase inicial de esta tecnología y solo tenemos datos de instalaciones de producción a pequeña escala. Promete mejoras pero necesita ser validado en producción a gran escala. Esta identificación de peligros es solo el primer paso de un largo proceso que necesitará la participación de todos aquellos que se preocupan por la seguridad alimentaria”.

Reducir los riesgos

Es posible que un enfoque caso por caso sea adecuado para la evaluación de la inocuidad alimentaria de los productos basados en células, señala la FAO.

Los procesos de fabricación de estos productos varían según el tipo de línea celular utilizada, como ganado, aves, pescado o mariscos, y el producto final, como una hamburguesa, bistec o nuggets. Sin embargo, el proceso general incluye cuatro etapas de producción:

  • selección, aislamiento, preparación y almacenamiento de células o tejidos diana.
  • proliferación celular y posible diferenciación celular durante la producción de biomasa a gran escala.
  • extracción de tejidos o células.
  • procesamiento y formulación de productos alimenticios.

Los pasos de obtención, aislamiento y almacenamiento de células pueden introducir contaminantes microbianos. Para evitar la contaminación en estas etapas, es común que se usen antibióticos. El cultivo celular también es sensible a la contaminación microbiana, por lo que se realiza en condiciones estériles. Durante la fabricación, puede producirse contaminación por otras bacterias, levaduras y hongos del entorno de producción. También existen peligros potenciales durante la cosecha y el procesamiento.

Los peligros identificados incluyen materias extrañas, medicamentos veterinarios, toxinas microbianas, aditivos, residuos, alérgenos, microplásticos y patógenos. Las líneas celulares también pueden provenir de especies con un historial limitado o sin historial de uso alimentario seguro.

Dado que la mayoría de los peligros potenciales para la inocuidad de los alimentos no son nuevos, se deben considerar herramientas de mitigación de riesgos, como buenas prácticas de higiene, fabricación, cultivo celular y análisis de peligros y puntos críticos de control.

Como los productos alimenticios a base de células aún no están disponibles en la mayor parte del mundo, es poco probable que los consumidores estén familiarizados con ellos o con los procesos utilizados. La FAO indica que es el momento perfecto para que las agencias reguladoras se comuniquen sobre cuestiones de seguridad alimentaria asociadas con los productos y procesos, y se establezcan como fuentes de información.

“Resolver los muchos desafíos y obstáculos que aún existen con los alimentos a base de células, como los altos costos de producción, los obstáculos de ampliación y las brechas en el conocimiento fundamental, requerirá un nivel significativo de compromisos técnicos y financieros de todas las partes interesadas”, señala el informe.

Mas noticias

Artículos Animales de compañía

19 Julio 2024

19/07/2024

Un equipo veterinario reconstruye un complejo defecto nasomaxilar y labial en un perro

Actualidad Rumiantes

19 Julio 2024

19/07/2024

Un componente molecular podría ser clave en los casos de contagio de gripe aviar en vacas

Actualidad Animales de compañía

19 Julio 2024

19/07/2024

Reino Unido aprueba la primera carne cultivada como alimento para mascotas de Europa

Actualidad Animales de compañía

19 Julio 2024

19/07/2024

“La probabilidad de que se dé un golpe de calor en un perro es superior a que se dé en una persona”

Empresas Animales de compañía

19 Julio 2024

19/07/2024

Centauro hace una donación de material a la Facultad de Veterinaria de la UAB

 
 

CURSOS

 
 

EVENTOS